Una movilización de la Central Obrera Boliviana (COB) llegó este jueves hasta instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en la ciudad de La Paz para exigir la liberación de las personas aprehendidas tras la toma del Ministerio de Trabajo registrada el miércoles.
La protesta se desarrolló en medio de un fuerte resguardo policial en inmediaciones de la Felcc, donde permanecen detenidos varios dirigentes y afiliados vinculados a la ocupación del edificio público.
Durante la jornada anterior, un grupo de manifestantes ingresó a las instalaciones del Ministerio de Trabajo, lo que motivó la intervención policial y el arresto inicial de 13 personas, entre ellas 12 hombres y una mujer.
Posteriormente, las autoridades confirmaron la liberación de una de las personas arrestadas, mientras que otras 12 continuaban en calidad de aprehendidas.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, rechazó las acusaciones contra los detenidos y aseguró que la movilización se desarrolló de manera pacífica. “No han agredido a nadie, no han causado daño en ninguna infraestructura”, afirmó Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana.
El dirigente también cuestionó la actuación de algunas autoridades en el tratamiento del caso. “Solamente por las mentiras de algunas autoridades están en esta situación”, señaló el secretario ejecutivo de la COB.
Mientras se desarrollaba la protesta sindical, el presidente Rodrigo Paz reiteró su llamado a reducir la confrontación política y social en el país. “En Bolivia no podemos seguir bajo una dinámica donde unos se imponen sobre otros y viceversa”, manifestó Paz Pereira.
El mandatario insistió en la necesidad de priorizar acuerdos frente al incremento de conflictos y movilizaciones. “Es momento de romper ese ciclo de confrontación constante. El camino no es la imposición, sino buscar soluciones conjuntas”, expresó Rodrigo Paz.
La protesta de la COB se suma a otras movilizaciones y bloqueos registrados en distintas regiones del país durante las últimas semanas, en medio de demandas sociales y laborales dirigidas al Gobierno nacional.


