El Gobierno nacional afirmó este lunes que detrás de los bloqueos y movilizaciones que se desarrollan en distintas regiones del país existen intenciones de “desestabilización política” y aseguró que el presidente Rodrigo Paz no renunciará a su cargo pese a las presiones de algunos sectores movilizados.
La declaración fue realizada por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, durante una conferencia de prensa en la que se refirió a las protestas impulsadas por organizaciones campesinas, maestros y otros sectores que mantienen bloqueos en diferentes carreteras del país.
Según la autoridad, el Ejecutivo mantiene disposición al diálogo y escucha las demandas de distintos sectores; sin embargo, remarcó que existen pedidos que el Gobierno considera inviables de atender.
“Somos un Gobierno de la verdad, no podemos atender demandas que no se pueden cumplir, (lo que) no se está queriendo entender y yo veo una clara desestabilización política”, sostuvo Zamora.
El ministro también cuestionó las posiciones de algunos dirigentes que exigen la renuncia del jefe de Estado y consideró que esos planteamientos buscan generar una salida “antidemocrática”.
“El Presidente no va a renunciar. ¿Qué quieren? ¿Sacarlo por la fuerza? ¿Una medida antidemocrática? Esto es conspiración”, afirmó la autoridad al referirse a las protestas y discursos de sectores movilizados.
Durante su intervención, Zamora aseguró además que la mayoría de la población apuesta por la estabilidad del país y el desarrollo económico, frente a grupos que —según dijo— intentan profundizar el conflicto social.
“¿Los buenos bolivianos nos vamos a dejar? No, tenemos que trabajar todos para que Bolivia salga adelante”, expresó el ministro de Obras Públicas.
De acuerdo con el mapa de transitabilidad actualizado por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) hasta las 12:13 de este lunes, se registraban 36 puntos de bloqueo en seis de los nueve departamentos del país.
El departamento de La Paz concentraba la mayor cantidad de medidas de presión con 16 bloqueos, seguido de Santa Cruz con 10 puntos de conflicto. También se reportaban cinco bloqueos en Oruro, tres en Beni, uno en Cochabamba y otro en Potosí.
Las movilizaciones son protagonizadas principalmente por organizaciones campesinas, profesores y otros sectores sociales que exigen atención a distintas demandas. No obstante, algunos dirigentes campesinos radicalizaron sus posiciones en los últimos días y comenzaron a pedir públicamente la renuncia del presidente Paz.
Mientras continúan las protestas, el Gobierno reiteró que mantendrá el diálogo con los sectores movilizados, aunque insistió en que no permitirá acciones que, a su criterio, busquen alterar el orden democrático o forzar la salida del mandatario.


