La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia cumple este viernes un paro nacional movilizado de 24 horas para exigir al Gobierno la atención de sus demandas laborales, educativas y económicas. La medida contempla la suspensión de clases y movilizaciones en distintas regiones del país.
En La Paz, los maestros tienen previsto concentrarse en la ciudad de El Alto para posteriormente marchar hacia el centro de la sede de gobierno. Las movilizaciones forman parte de las acciones asumidas por el sector para exigir respuestas a sus principales reivindicaciones.
Entre las demandas del magisterio figuran un mayor presupuesto para educación, mejoras salariales, la creación de nuevos ítems para docentes y la nivelación de la carga horaria. Los maestros también exigen garantías para la defensa y el fortalecimiento de la educación fiscal.
El sector expresa su rechazo a una posible descentralización o privatización de la educación pública. Asimismo, cuestiona la propuesta de transferir la administración de los institutos técnicos y tecnológicos a las gobernaciones, al considerar que estos cambios deben ser debatidos con los trabajadores del área educativa.
La protesta también incorpora cuestionamientos a medidas económicas del Gobierno, entre ellas el levantamiento de la subvención al precio del diésel y la nueva normativa relacionada con las tarifas de energía eléctrica. Estos temas se suman a los reclamos laborales y presupuestarios planteados por el sector.
Por su parte, el ministro de Educación, Érick Sanjinés, reiteró que el Gobierno no pretende privatizar la educación pública e insistió en su convocatoria al diálogo. Mientras tanto, el magisterio lleva adelante la medida de presión nacional para exigir atención a sus demandas.

