El transporte libre inicia una medida indefinida por combustible y carreteras, mientras a nivel nacional se evalúan nuevas protestas.
El departamento de Tarija inició una jornada de paro indefinido con múltiples puntos de bloqueo instalados por el sector del transporte libre, en demanda de soluciones a la provisión de combustible, la calidad de la gasolina y el estado de las carreteras. La medida generó la interrupción del tránsito en rutas estratégicas que conectan con distintas regiones y con la frontera internacional.
Durante el primer día de la protesta, se reportaron bloqueos en vías clave como el tramo hacia el norte a la altura de Pajchani, así como en rutas que conectan con Bermejo, en la frontera con Argentina, y Villa Montes, que enlaza con Santa Cruz. Estas acciones impidieron la circulación de buses y camiones, afectando el transporte interdepartamental y el flujo comercial.
En medio del conflicto, autoridades de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) sostuvieron una reunión con los dirigentes del sector para abordar la problemática vial. El presidente de la entidad, Ernesto Farfán, participó del encuentro; sin embargo, los transportistas condicionaron cualquier avance a la presencia de representantes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con capacidad de decisión.
El secretario ejecutivo del transporte libre, Luis Caso, explicó la postura del sector frente a las negociaciones. “No se va suspender el paro ni levantar los bloqueos mientras no llegue un representante de YPFB porque el tema de la gasolina es uno de los puntos importantes, queremos saber qué es lo que se va hacer con la gasolina basura, lo van a retirar o cuál es la solución”, afirmó.
A nivel nacional, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia también se declaró en alerta. Su dirigente, Víctor Tarqui, anunció la convocatoria a un ampliado nacional para este fin de semana, en el que se definirán posibles medidas de presión ante la escasez de diésel, la mala calidad de los combustibles y el deterioro de la red vial.
“Ya no podemos aguantar al Gobierno”, manifestó Tarqui, al advertir que se asumirán decisiones “drásticas”, sin descartar la posibilidad de un paro nacional a partir de la próxima semana.
En paralelo, YPFB informó que el Estado ha destinado hasta el momento 14,6 millones de bolivianos para resarcir a propietarios de 7.161 vehículos afectados por la gasolina de mala calidad. Asimismo, indicó que la recepción de reclamos continuará habilitada hasta el 15 de mayo.
El conflicto se desarrolla en un contexto de creciente tensión en el sector del transporte, que exige respuestas inmediatas a los problemas de abastecimiento y calidad de los combustibles, mientras las autoridades buscan mecanismos de diálogo para evitar una escalada de las protestas a nivel nacional.


