A pocas horas de concluir junio, las largas filas de vehículos continúan en estaciones de servicio de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, pese a que este martes vence el plazo anunciado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para normalizar el abastecimiento de combustibles en el país.
En distintos surtidores del eje central, conductores de vehículos particulares, transporte pesado y flotas permanecen a la espera de la llegada de cisternas para poder cargar diésel y gasolina. En varias estaciones de servicio, especialmente en Cochabamba, los usuarios reportan que ambos carburantes continúan escaseando, lo que provoca el incremento de las filas durante toda la jornada.
Aunque la situación para los vehículos que utilizan gasolina muestra una leve mejoría en algunas regiones, el abastecimiento de diésel sigue siendo el principal problema para transportistas y sectores productivos, que denuncian perjuicios económicos por las largas horas de espera.
Frente a este panorama, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, aseguró que YPFB está distribuyendo volúmenes de combustible superiores a la demanda registrada y pidió a la población cargar únicamente lo necesario, evitando llenar completamente los tanques para facilitar una distribución más equitativa.

