El presidente Rodrigo Paz afirmó que las personas señaladas como responsables de la crisis social y los bloqueos que afectaron al país durante 53 días deben responder ante la Justicia. Sus declaraciones fueron realizadas durante un acto militar en Tarija, un día después de que la Fiscalía admitiera una denuncia penal contra los principales dirigentes vinculados a esas movilizaciones.
Durante la clausura de un curso satinador de la Escuela de Cóndores, en la localidad de Sanandita, provincia Gran Chaco, el mandatario sostuvo que quienes promovieron el conflicto ocasionaron un grave perjuicio al país y no deben quedar impunes.
“Los conspiradores tienen que pagar sus culpas porque no le pueden hacer daño al futuro de la patria”, afirmó Rodrigo Paz.
En su discurso, el jefe de Estado también pidió que las instituciones encargadas de administrar justicia actúen con firmeza frente a los hechos ocurridos durante las protestas.
“Yo le pido a Dios que ilumine a parlamentarios cuando vayan las leyes para transformar el país, que ilumine a la Justicia y al Ministerio Público cuando se entregue a los culpables de tanto daño, especialmente en los últimos 53 días, que los hagan castigar, que sufran lo que han hecho sufrir al pueblo boliviano”, manifestó el Presidente.
Paz recordó que entre mayo y junio el país atravesó una crisis caracterizada por bloqueos de carreteras y otras medidas de presión. No obstante, diferenció esas acciones del ejercicio legítimo del derecho a la protesta.
“Otra cosa es el derecho a la protesta de aquellas organizaciones que tienen justos pedidos, pero no aquellos que, por ideología, por intereses nacionales y de orden internacional, vinculados al narcoterrorismo, quieran transformar el país. Eso no es correcto”, expresó.
Asimismo, el mandatario destacó el papel de las Fuerzas Armadas y afirmó que la defensa de la patria debe estar por encima de cualquier interés político o ideológico. En ese contexto, exhortó a los efectivos militares a fortalecer la lucha contra el terrorismo.
“Parte de su mandato es luchar contra el terrorismo. Esto es un narcoterrorismo politizado que atacó a los bolivianos y ha causado más de 20 muertos, hombres y mujeres que no pudieron pasar en ambulancias y podrían haber sido familiares nuestros”, señaló Rodrigo Paz.
Las declaraciones del jefe de Estado se producen mientras el Ministerio Público abrió una investigación penal contra el expresidente Evo Morales, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y el dirigente campesino Vicente Salazar. Los tres son investigados por los presuntos delitos de alzamiento armado contra la seguridad del Estado, terrorismo, atentado contra los medios de transporte y asociación delictuosa, entre otras figuras penales relacionadas con los bloqueos registrados durante la crisis.

