Bolivia inicia la séptima semana de conflictos sociales con una reducción significativa en la cantidad de bloqueos de carreteras. De acuerdo con el último reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), este lunes se registran 50 puntos de bloqueo distribuidos en cinco departamentos del país, una cifra menor a los 69 cortes reportados hasta el domingo.
La Paz pasó a concentrar la mayor cantidad de interrupciones con 19 puntos de bloqueo, seguida por Cochabamba con 16, departamento que durante gran parte de junio fue el más afectado por las medidas de presión. Oruro registra nueve puntos de corte, Potosí cinco y Santa Cruz uno. En tanto, Chuquisaca ya no reporta bloqueos luego de que las movilizaciones fueran suspendidas durante el fin de semana.
La disminución de los bloqueos se produce en medio de señales de acercamiento al diálogo entre algunos sectores movilizados y el Gobierno. El presidente Rodrigo Paz destacó que más de 20 puntos de bloqueo fueron levantados en las últimas 24 horas y atribuyó este resultado a los espacios de concertación impulsados con diferentes organizaciones sociales.
Paralelamente, cinco Centrales Obreras Departamentales de Chuquisaca, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Tarija solicitaron a la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) abrir un proceso de diálogo y atender el mandato de las bases trabajadoras. Aunque la COB convocó a un ampliado nacional para analizar la situación, el encuentro fue suspendido en dos ocasiones y hasta el momento no existe una nueva fecha para su realización.
Por su parte, el expresidente Evo Morales cuestionó a los sectores que promueven el diálogo y reiteró que las medidas de presión deben continuar hasta lograr la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Mientras tanto, la incertidumbre persiste en varias regiones del país, aunque la reducción de los puntos de bloqueo genera expectativas sobre una posible disminución de la conflictividad.
Este lunes se cumplen 44 días desde el inicio de los bloqueos y movilizaciones que comenzaron con demandas sectoriales impulsadas por la COB y organizaciones campesinas, pero que posteriormente evolucionaron hacia exigencias de carácter político centradas en la renuncia del mandatario.


