El refugio de fauna silvestre Senda Verde reiteró este martes su pedido urgente de ayuda ante la crisis generada por los bloqueos y la escasez de combustible, situación que comenzó a afectar gravemente la alimentación y atención médica de más de 1.200 animales rescatados que permanecen en el centro ubicado en los Yungas de La Paz.
La emergencia se hizo visible a través del caso de Shiva, una jaguar de apenas siete meses que presenta más de 90 perdigones de plomo en el cuerpo y que no pudo ser trasladada hasta la ciudad de La Paz para recibir atención veterinaria especializada debido a la falta de combustible.
La directora del refugio, Vicky Ossio, explicó que la felina debía someterse a estudios médicos como tomografías y radiografías después de varias semanas de tratamiento por una infección severa en el maxilar.
“Podemos continuar el tratamiento y ya no hay nada que hacer porque no podemos salir”, lamentó Ossio durante una entrevista televisiva al referirse a la imposibilidad de trasladar a Shiva.
Frente a esta situación, la Fundación Illimani lanzó una campaña pública bajo el nombre “Salvemos a Shiva”, solicitando que se permita el libre tránsito del equipo veterinario y del vehículo destinado al traslado de la jaguar.
“La vida, la salud y el bienestar de los seres vivos deben estar siempre por encima de cualquier diferencia o circunstancia”, señala el pronunciamiento difundido por la organización en redes sociales.
Sin embargo, la situación afecta no solo a Shiva, sino también al resto de los animales que habitan el refugio. En Senda Verde viven más de 1.200 ejemplares pertenecientes a alrededor de 70 especies distintas, entre mamíferos, aves y reptiles rescatados del tráfico ilegal y del maltrato.
Según informó Ossio, la escasez de alimentos obligó al refugio a reducir entre un 10% y un 15% las raciones diarias destinadas a los animales.
La directora relató que especies como los osos dejaron de recibir parte de su alimentación habitual debido a la falta de productos básicos. “Llegó un día que ya no había prácticamente nada”, señaló, al explicar que tuvieron que improvisar dietas alternativas para evitar que los animales pasen hambre.
Los felinos también enfrentan problemas de alimentación. Ossio indicó que desde hace más de tres semanas no reciben carne de res, hígado ni corazón debido a la falta de abastecimiento en La Paz y las dificultades de transporte.
“En La Paz no hay nada”, resumió la directora al describir las complicaciones para conseguir alimentos e insumos básicos.
La crisis también afecta la sostenibilidad económica del refugio, que depende en gran medida de las visitas turísticas para financiar el cuidado y mantenimiento de los animales rescatados. Sin embargo, la reducción de movilidad y los bloqueos provocaron la paralización casi total del turismo en la región.
“Son prácticamente tres semanas que no llegan visitas por el bloqueo”, advirtió Ossio.
Mientras continúan los conflictos y las restricciones de circulación en distintas rutas del país, el refugio mantiene el pedido de apoyo urgente para garantizar alimentación, atención veterinaria y recursos básicos para los animales que permanecen bajo su cuidado.

