El expresidente ejecutivo de YPFB, Yussef Akly Flores, habría retornado al país luego de permanecer algunos días en Estados Unidos, en medio de cuestionamientos del Gobierno sobre la legalidad de su salida del territorio nacional.
La semana pasada, el Ministerio de Gobierno denunció públicamente que Akly abandonó Bolivia presuntamente incumpliendo la Ley 1352, normativa que establece restricciones de permanencia para determinadas exautoridades del nivel central del Estado durante los seis meses posteriores al cese de sus funciones.
En declaraciones brindadas a EL DEBER antes de su retorno, Akly explicó que su viaje respondió a motivos familiares y médicos. “He venido por dos motivos; acompañando a mi suegra a unos chequeos médicos y el otro para estar con mi hijo en su graduación”, afirmó el exejecutivo, quien además aseguró que su salida del país no fue irregular. “Estoy regresando el domingo”, añadió.
Desde el Gobierno, la denuncia fue oficializada mediante un comunicado difundido desde La Paz. El Ministerio de Gobierno sostuvo que la salida de Akly habría vulnerado las disposiciones establecidas para exautoridades y representantes de entidades estatales, cuyo objetivo es garantizar su disponibilidad ante posibles auditorías, investigaciones o requerimientos administrativos.
“El Ministerio de Gobierno, a través de la Dirección General de Migración, ha instruido de manera inmediata el inicio de una investigación exhaustiva”, señala el pronunciamiento oficial. Además, el Ejecutivo indicó que buscará determinar si existieron responsabilidades de funcionarios públicos que hubieran “facilitado, permitido u omitido controles” relacionados con la salida del exresponsable de la estatal petrolera.
Hasta el momento, las autoridades no informaron sobre posibles medidas adicionales dentro de la investigación anunciada.


