Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos aseguró que la crisis por la mala calidad de la gasolina está “cerrada definitivamente”, luego de identificar tres causas que provocaron daños en vehículos y una ola de reclamos de transportistas y conductores en el país.
El presidente de la estatal, Sebastián Daroca, explicó que el problema se originó por vacíos en la normativa sobre combustibles importados, el deterioro de tanques de almacenamiento que operaron con bajos niveles entre 2023 y 2025, y la presencia de compuestos inestables en la gasolina importada que generaron sedimentos capaces de afectar motores e inyectores.
La empresa informó que aplicó medidas correctivas como el aislamiento de tanques, suspensión de despachos, incorporación de aditivos y controles más estrictos a los combustibles importados. Además, firmó una nueva adenda con la comercializadora Vitol para reducir los niveles permitidos de residuos y manganeso en la gasolina.
En medio de la polémica, Daroca anunció también la importación de un millón de barriles de crudo para incrementar hasta en 50% la producción de gasolina en las refinerías del país, una medida con la que el Gobierno busca fortalecer el abastecimiento interno y recuperar la producción nacional.
La crisis comenzó en febrero, cuando el Gobierno reconoció la comercialización de “gasolina desestabilizada”, situación que derivó en protestas, denuncias por daños mecánicos y cuestionamientos sobre el control de calidad de los combustibles distribuidos en Bolivia.


