Representantes de la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto pidieron el cese inmediato de la violencia y exhortaron a las partes en conflicto a retomar el diálogo.
El pronunciamiento fue leído por Giovanni Arana, Virginia Ugarte y Pedro Callisaya, quienes advirtieron que los enfrentamientos recientes han afectado la convivencia social y generado preocupación en la población.
Las instituciones también exigieron una investigación independiente y transparente sobre los hechos de violencia registrados en los últimos días, que dejaron personas heridas, un fallecido y denuncias de vulneraciones a los derechos humanos.
Además, señalaron que continuarán buscando acercamientos entre sectores movilizados y el Gobierno para restablecer canales de comunicación y reducir la tensión, en medio de la cuarta semana de bloqueos y protestas contra el presidente Rodrigo Paz.


