Bolivia y Brasil darán este viernes el primer paso para la construcción de un nuevo corredor de integración que unirá la Chiquitania con el estado brasileño de Mato Grosso. El proyecto contempla la realización de los estudios para la carretera San Ignacio de Velasco–Marfil–frontera con Brasil.
El convenio será firmado durante un encuentro de integración en San Ignacio de Velasco, con la participación del presidente Rodrigo Paz, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, autoridades nacionales y representantes del estado de Mato Grosso.
La delegación brasileña estará encabezada por el exgobernador de Mato Grosso, Mauro Mendes, además de secretarios de Estado, alcaldes de municipios fronterizos, representantes del Comité de Integración Brasil–Bolivia y empresarios de distintos sectores.
El acuerdo permitirá iniciar los estudios técnicos para la construcción de una carretera que conectará San Ignacio de Velasco con la comunidad de Marfil y el límite fronterizo con Brasil, creando una nueva ruta estratégica para la región de la Chiquitania.
Según la información oficial, la obra busca mejorar la conectividad de una zona con alto potencial productivo, forestal y ganadero, donde actualmente predominan caminos de tierra que dificultan el transporte, especialmente durante la temporada de lluvias.
El proyecto facilitará el traslado de personas y mercancías, reducirá los costos logísticos y ampliará el acceso de la producción regional a mercados nacionales e internacionales.
Asimismo, la futura carretera se integrará a la Red Vial Fundamental de Bolivia y a la infraestructura caminera de Mato Grosso, fortaleciendo el intercambio comercial entre ambos países y consolidando un nuevo eje del corredor bioceánico.

