El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, señaló que la eventual aplicación de un Estado de Excepción será evaluada únicamente en función de la necesidad y la oportunidad, en el marco de las herramientas constitucionales disponibles para el Órgano Ejecutivo.
La autoridad explicó que este mecanismo no es una medida inmediata ni automática, sino un instrumento previsto en la Constitución Política del Estado que puede ser considerado en situaciones específicas, siempre bajo un análisis responsable de las condiciones del país.
Lupo hizo estas declaraciones en el contexto de la abrogación de la norma que regulaba los alcances del Estado de Excepción, recientemente aprobada en la Asamblea Legislativa y promulgada por el Ejecutivo. Con esta decisión, el marco legal que detallaba su aplicación dejó de estar vigente, lo que abre un nuevo escenario jurídico respecto a este tipo de medidas.
El ministro enfatizó que, pese a los cambios normativos, el Gobierno mantiene su compromiso de garantizar la normalidad de las actividades cotidianas de la población, así como la protección de los derechos fundamentales en medio del actual escenario de conflictividad social.
Asimismo, indicó que cualquier decisión futura relacionada con medidas excepcionales será tomada en función de la evolución de la situación y del análisis institucional correspondiente, priorizando la estabilidad del país y el respeto al marco constitucional.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensión social y protestas que mantienen bloqueos y medidas de presión en distintas regiones del país, lo que ha intensificado el debate sobre las herramientas legales disponibles para el manejo del orden público.


