Los cinco distritos urbanos del municipio participaron en una masiva marcha para exigir la libre transitabilidad en la carretera La Paz–Caranavi. Autoridades, mineros y organizaciones locales advierten con nuevas medidas si se reinstalan los bloqueos que afectan a la región.
El municipio de Caranavi protagonizó este lunes una multitudinaria movilización en rechazo a los bloqueos de carreteras que afectan al departamento de La Paz y a otras regiones del país. La marcha, que reunió a vecinos, organizaciones sociales, autoridades locales y diversos sectores productivos, recorrió las principales calles de la ciudad exigiendo la apertura definitiva de las rutas que conectan al norte paceño con la sede de gobierno.
Los manifestantes demandaron la libre circulación en la carretera La Paz–Caranavi y en los demás caminos que vinculan a las provincias del norte del departamento, argumentando que los bloqueos han provocado graves perjuicios económicos, desabastecimiento de productos básicos y dificultades para el transporte de personas y mercancías.
Durante la movilización, los participantes expresaron su rechazo a las medidas de presión que desde hace más de un mes afectan a gran parte del país y advirtieron que no permitirán nuevos cierres de caminos. Entre las consignas más repetidas destacó el pedido de restablecer la normalidad en las rutas para evitar mayores pérdidas en la actividad económica regional.
La protesta se produce después de varias acciones impulsadas por autoridades municipales de la región. Durante el fin de semana, los alcaldes de los municipios de Caranavi, Guanay, Teoponte, Tipuani y Mapiri se trasladaron hasta los puntos de conflicto para dialogar con los bloqueadores y solicitar la habilitación de las carreteras.
Según reportes de las autoridades locales, las conversaciones permitieron liberar temporalmente algunos tramos de la ruta, especialmente en sectores cercanos al puente Armas, considerado un punto estratégico para la conexión vial de la región. Posteriormente se instaló una vigilia ciudadana para garantizar que el tránsito continúe expedito.
A esta iniciativa se sumó el sector minero. Alrededor de 80 trabajadores llegaron a Caranavi para respaldar las acciones de vigilancia y manifestaron su disposición a intervenir nuevamente en caso de que los bloqueos sean reinstalados. Los mineros sostienen que la interrupción de las carreteras perjudica directamente el traslado de insumos, maquinaria y producción aurífera, una de las principales actividades económicas del norte paceño.
Situaciones similares se registraron en otros municipios de la región. En Tipuani, autoridades y representantes de organizaciones sociales se reunieron para analizar el impacto de los bloqueos y expresaron su preocupación por el incremento de precios de productos básicos y combustibles. Según denunciaron las autoridades locales, la escasez ha provocado que algunos artículos alcancen costos muy superiores a los habituales.
Los dirigentes y autoridades de la provincia Larecaja también manifestaron su descontento por las consecuencias del conflicto y cuestionaron la falta de soluciones definitivas. Consideran que los bloqueos están afectando severamente a las actividades comerciales, agrícolas, mineras y turísticas de la región.
Desde el sábado, la carretera entre La Paz y Caranavi permanece habilitada; sin embargo, persiste la preocupación por la presencia de grupos movilizados en algunos sectores cercanos al puente Armas. Los habitantes temen que puedan producirse nuevos intentos de bloqueo que vuelvan a interrumpir el tránsito y agraven la situación económica de la zona.
De acuerdo con el último reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras, el país inició junio con 91 puntos de bloqueo distribuidos en seis departamentos. La Paz continúa siendo una de las regiones más afectadas, con 20 puntos de conflicto registrados en su red vial.
La movilización de Caranavi refleja el creciente descontento de sectores ciudadanos que consideran que las medidas de presión están generando un impacto cada vez más profundo sobre la economía y el abastecimiento. Los organizadores de la marcha advirtieron que continuarán defendiendo la libre transitabilidad y no descartan nuevas acciones si los bloqueos vuelven a afectar las carreteras del norte paceño.


