Los bloqueos de carreteras continúan generando graves consecuencias económicas en Cochabamba, donde productores agrícolas, organizaciones sociales y vecinos de distintos municipios expresaron su rechazo a las medidas de presión que mantienen interrumpidas las principales rutas del departamento.
Desde el Comité Cívico de Mizque alertaron que cientos de productores están sufriendo pérdidas debido a que no pueden trasladar sus cosechas a los mercados de Cochabamba, Santa Cruz, Sucre y La Paz. Según denunciaron, toneladas de tomate y cebolla permanecen almacenadas sin posibilidad de comercialización, provocando que gran parte de la producción se deteriore.
El presidente del Comité Cívico de Mizque, Marco Fiorilo, señaló que la situación es crítica debido a que muchos agricultores obtuvieron créditos para financiar sus cultivos y ahora enfrentan pérdidas económicas sin precedentes. Indicó que existen casos de transportistas que tardaron hasta una semana en llegar a su destino, encontrando que cerca del 80% de la carga de tomate ya se encontraba en mal estado.
Las organizaciones campesinas, juntas vecinales y sectores productivos del municipio coincidieron en que los bloqueos están perjudicando principalmente a las familias que viven de la agricultura, por lo que exigen una solución urgente que permita restablecer la circulación en las carreteras y garantizar la comercialización de sus productos.
Además de las pérdidas agrícolas, los pobladores denunciaron problemas de abastecimiento de gas y combustible. Desde el sector salud alertaron que algunas ambulancias enfrentan dificultades para operar debido a la escasez de carburantes, situación que también afecta a hospitales y centros médicos de la región.
Actualmente, Cochabamba concentra la mayor cantidad de bloqueos del país. De acuerdo con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), gran parte de las rutas cerradas se encuentran en este departamento, profundizando la crisis económica y de abastecimiento que afecta a miles de familias bolivianas.


