La prolongación de los bloqueos en el departamento de Chuquisaca continúa generando consecuencias en distintos sectores de la capital. La falta de diésel provocó una reducción significativa del servicio de transporte público en Sucre, donde apenas el 20% de los micros presta atención regular, mientras que el resto de la flota permanece paralizada por la imposibilidad de abastecerse de combustible.
La situación se refleja diariamente en las calles de la ciudad. Desde las primeras horas de la mañana, estudiantes, trabajadores y padres de familia deben enfrentar largas esperas para conseguir transporte. La escasez de unidades en circulación provoca que los vehículos operen con sobrecarga de pasajeros, obligando en muchos casos a los usuarios a recurrir a taxis para llegar a sus destinos.
Los bloqueos instalados por sectores afines al evismo, entre ellos la Federación Única de Trabajadores y Pueblos Originarios de Chuquisaca (Futpoch), mantienen restringido el ingreso de combustibles a la ciudad, situación que ha comenzado a impactar de manera directa en los servicios básicos y en la actividad productiva regional.
El secretario ejecutivo del Sindicato de Micros San Cristóbal, Sabino Calvimontes, informó que la situación del sector es crítica debido a la escasez de diésel. Según explicó, de aproximadamente mil vehículos que conforman la flota de transporte urbano, únicamente unas 200 unidades continúan operando, principalmente aquellas que funcionan con Gas Natural Vehicular (GNV).
“La flota que todavía está trabajando podrá operar solamente un par de días más si no llega combustible a la ciudad”, advirtió Calvimontes, al señalar que el abastecimiento sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda del sector.
Durante la noche del jueves se registró el arribo de combustible a algunos surtidores de la capital, lo que generó extensas filas de vehículos en estaciones de servicio como Ostria Gutiérrez y El Tejar. En algunos sectores, las filas superaron las veinte cuadras, reflejando la preocupación de conductores y transportistas ante la incertidumbre sobre nuevos despachos.
La crisis también alcanzó al sector industrial. La Fábrica Nacional de Cemento S.A. (Fancesa), una de las principales empresas productivas de Chuquisaca, suspendió temporalmente sus operaciones debido a la falta de combustible para el funcionamiento de su maquinaria.
El presidente del directorio de Fancesa, Guido Calvo, confirmó la paralización de actividades y la determinación de otorgar vacaciones al personal mientras persista la emergencia. “Se ha tomado la decisión de parar operaciones y dar vacaciones a todo el personal”, manifestó la autoridad tras presentar una denuncia penal contra los dirigentes vinculados a los bloqueos.
La afectación económica también alcanza a instituciones públicas. La Alcaldía de Sucre implementó recientemente medidas de austeridad orientadas a reducir gastos y optimizar recursos, en un contexto marcado por las dificultades financieras derivadas de la coyuntura nacional.
Entretanto, la Policía informó que el número de puntos de bloqueo en el departamento ha disminuido en los últimos días. El comandante departamental, coronel Roger Iván Costas, señaló que actualmente permanecen activos seis puntos de interrupción vial, frente a los once que se registraban anteriormente.
Según la autoridad policial, algunos bloqueos fueron levantados mediante procesos de diálogo y concertación con los comunarios movilizados, permitiendo restablecer parcialmente la circulación en determinadas rutas.
Mientras tanto, la población de Sucre continúa enfrentando las consecuencias de un conflicto que ya supera las seis semanas y que afecta el transporte, la producción, el abastecimiento de combustibles y el normal desarrollo de las actividades cotidianas en la capital del país.


