La Central Obrera Boliviana (COB) presentó una conminatoria al presidente Rodrigo Paz con una amplia agenda para la pacificación y recuperación del país, mientras que el Gobierno confirmó su disposición a participar en el diálogo, aunque pidió que este proceso se desarrolle sin condiciones previas.
En medio de 47 días de conflicto y 42 de bloqueos, la Central Obrera Boliviana remitió al presidente Rodrigo Paz un documento denominado “Conminatoria y planteamiento para la pacificación y la recuperación del país”, elaborado junto a organizaciones sindicales, campesinas, indígenas, vecinales, gremiales, transportistas y otros sectores movilizados.
La COB exige una respuesta inmediata del Ejecutivo y plantea la participación del Fiscal General del Estado como garante de la no persecución penal y la no judicialización de la protesta social. Además, solicita que cualquier acuerdo sea trabajado bajo una agenda pública, con plazos definidos, compromisos verificables y mecanismos de control social.
Entre sus principales demandas figuran el rechazo a la criminalización de las protestas, la liberación de detenidos vinculados a las movilizaciones, la suspensión de proyectos de ley considerados antibloqueos y el cumplimiento de compromisos electorales. También pide investigar los casos denominados “narcomaderas” y “narcomaletas”, además de garantizar estabilidad laboral, proteger la canasta familiar y evitar incrementos en el precio de los combustibles.
Horas después de la presentación de la conminatoria, el canciller Fernando Aramayo confirmó que el Gobierno participará en cualquier espacio de diálogo convocado por la COB. La autoridad destacó que el Ejecutivo ha apostado por el diálogo desde el inicio del conflicto y consideró que la convocatoria representa una señal de madurez política.
No obstante, Aramayo sostuvo que el proceso debe desarrollarse de manera transparente, realista y sin condiciones previas. Asimismo, remarcó que las negociaciones no deben depender únicamente de la presencia del presidente, sino también de los ministros responsables de cada área involucrada en las demandas.
Con ambas partes manifestando disposición a dialogar, la atención ahora se centra en si el acercamiento permitirá avanzar hacia una solución que contribuya a reducir la conflictividad y restablecer la normalidad en el país.


