El Gobierno nacional convocó oficialmente a la Central Obrera Boliviana a una reunión para este miércoles a las 9:00 en la Casa Grande del Pueblo, en respuesta a la conminatoria presentada por la dirigencia sindical para avanzar en la pacificación del país.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, informó este martes que el Gobierno espera a los representantes de la Central Obrera Boliviana en la Casa Grande del Pueblo para instalar una mesa de diálogo orientada a encontrar soluciones al conflicto social que atraviesa el país.
La convocatoria surge luego de que la COB presentara una conminatoria al Ejecutivo, exigiendo respuestas concretas a una serie de demandas vinculadas a la situación económica, social y política de Bolivia.
Según explicó Gálvez, la reunión fue programada para las 09:00 de este miércoles y contará con la participación de autoridades de Gobierno, quienes buscarán atender los planteamientos realizados por el ente matriz de los trabajadores.
El anuncio se produce en una jornada en la que se cumplieron 47 días de conflicto y más de seis semanas de bloqueos y movilizaciones en diferentes regiones del país. En las últimas horas, diversos sectores sociales, centrales obreras departamentales y organizaciones de jubilados manifestaron su respaldo a una salida dialogada para superar la crisis.
Mientras tanto, algunos sectores campesinos continúan manteniendo medidas de presión y han emitido resoluciones desde sus cabildos, condicionando cualquier acercamiento al cumplimiento de determinadas demandas.
El Gobierno reiteró su disposición al diálogo y expresó su expectativa de que el encuentro con la COB permita abrir una nueva etapa de negociación para reducir las tensiones y avanzar hacia la recuperación de la normalidad en el país.
La reunión de este miércoles será observada con expectativa por distintos sectores sociales y económicos, que consideran fundamental alcanzar acuerdos que permitan restablecer la transitabilidad, garantizar el abastecimiento de productos y reducir los efectos de un conflicto que ya impacta en la economía nacional.
La mesa de diálogo convocada para este miércoles podría convertirse en un punto de inflexión para el conflicto, en un momento en que crecen los llamados a la negociación y a la pacificación del país.


