Después de más de un mes y medio de protestas, bloqueos y restricciones en las principales carreteras del país, Bolivia amaneció este martes sin ningún punto de bloqueo activo en la Red Vial Fundamental, según el reporte oficial de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
De acuerdo con la entidad estatal, hasta las 07:15 de esta jornada no se registraban cortes de ruta por conflictos sociales en ninguna región del territorio nacional. Los últimos bloqueos permanecían en sectores del trópico de Cochabamba hasta las primeras horas de la madrugada, pero fueron levantados y las vías quedaron completamente expeditas.
La ABC informó que, en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas, se consolidó la liberación y limpieza de tramos estratégicos en los departamentos de Cochabamba, Oruro y La Paz, permitiendo restablecer la circulación vehicular. Asimismo, anunció que mantendrá trabajos permanentes de monitoreo y conservación vial para garantizar la transitabilidad en todo el país.
Paralelamente, continúan las tareas de limpieza en la carretera La Paz-Copacabana, donde maquinaria pesada y personal especializado retiran piedras, tierra y otros materiales utilizados durante las medidas de presión para normalizar completamente el tráfico vehicular.
La recuperación de las carreteras también permitió la reactivación total de las operaciones en la Terminal de Buses de La Paz y en la Terminal Metropolitana de El Alto. Las rutas hacia Cochabamba y Santa Cruz, que permanecían suspendidas hasta el lunes, fueron restablecidas junto con el resto de los destinos nacionales.
El fin de los bloqueos se produjo después de la declaratoria del Estado de Excepción por parte del presidente Rodrigo Paz y de los acuerdos alcanzados con la Central Obrera Boliviana (COB). Posteriormente, la Federación Túpac Katari de La Paz y las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba anunciaron cuartos intermedios en sus medidas de presión.
Los conflictos comenzaron a inicios de mayo con demandas sectoriales impulsadas por la COB y organizaciones campesinas, pero con el paso de las semanas derivaron en movilizaciones más amplias que llegaron a exigir la renuncia del presidente. Tras 51 días de tensión social, las carreteras vuelven a estar habilitadas y las actividades de transporte y comercio comienzan a normalizarse gradualmente.


