Bolivia recuperó la libre circulación en sus principales carreteras luego de que las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba determinaran ingresar en un cuarto intermedio en los bloqueos que mantenían en la región del Chapare. La decisión permitió habilitar completamente las rutas nacionales y consolidar el restablecimiento de la transitabilidad en el país.
El anuncio fue realizado por Evo Morales a través de una transmisión en redes sociales, donde aclaró que la medida no representa el fin de las movilizaciones. “Por ahora un cuarto intermedio, no es rendirnos”, afirmó el exmandatario, quien además cuestionó a la Central Obrera Boliviana (COB) y a su dirigente Mario Argollo por los acuerdos alcanzados con el Gobierno.
Desde el Ejecutivo, el vocero presidencial José Luis Gálvez calificó la decisión como una derrota política de los sectores movilizados y sostuvo que el pueblo boliviano rechazó los bloqueos y optó por la defensa de la democracia y la Constitución. Según la autoridad, la aplicación del Estado de Excepción dejó aislados a los grupos que impulsaban las medidas de presión.
Durante los últimos días, policías y militares continuaron ejecutando operativos de desbloqueo y limpieza de carreteras, especialmente en la ruta que conecta Cochabamba con el occidente del país. Las labores permitieron retirar escombros, piedras y otros obstáculos que impedían el tránsito normal de vehículos y mercancías.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, destacó que los primeros días del Estado de Excepción tuvieron un balance positivo, debido a la recuperación gradual de las carreteras y a la ausencia de enfrentamientos de magnitud durante las intervenciones realizadas por las fuerzas del orden.
Mientras tanto, instituciones como el Comité pro Santa Cruz y la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) respaldaron las acciones para restablecer la circulación, aunque exigieron que se identifique y procese a los responsables de los bloqueos, las pérdidas económicas y los hechos de violencia registrados durante el conflicto.
La Caneb estimó que los bloqueos ocasionaron pérdidas superiores a los 1.143 millones de dólares y advirtió que la impunidad podría profundizar la crisis económica. En la misma línea, el Comité pro Santa Cruz pidió esclarecer las responsabilidades por los daños ocasionados al país y por las personas fallecidas durante las movilizaciones.
Tras más de 50 días de protestas, el levantamiento de los bloqueos permite reactivar el transporte, el abastecimiento de alimentos y combustibles, además de impulsar la recuperación gradual de la actividad económica en distintas regiones del país.


