El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, afirmó que el conflicto social que se extendió por más de 50 días dejó profundas consecuencias para el país y lo describió como uno de los acontecimientos más perjudiciales de la historia democrática reciente de Bolivia.
Tras la conclusión de las movilizaciones y bloqueos que afectaron distintas regiones del territorio nacional, Callisaya reflexionó sobre los efectos que tuvo la crisis en la población y destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y gestión de conflictos.
Durante las semanas de protesta, diversas ciudades enfrentaron dificultades en el abastecimiento de productos esenciales, especialmente La Paz y El Alto. Asimismo, se registraron afectaciones humanitarias para transportistas y viajeros que permanecieron varados en diferentes rutas del país, además de reportarse víctimas fatales en el contexto de las medidas de presión.
“En la historia última y reciente historia democrática de nuestro país, creo que este es el evento, creemos que es el evento más nocivo donde más daño nos hemos hecho entre bolivianas y bolivianos”, manifestó Pedro Callisaya, defensor del Pueblo.
La autoridad señaló que las lecciones dejadas por este episodio deben servir para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse y para promover una atención temprana a las demandas sociales antes de que escalen a escenarios de confrontación.
“Es una experiencia que no deberíamos de volver a reeditar y debemos de prevenir esta situación, gestionando adecuadamente las conflictividades no solamente cuando se están desarrollando, sino en un nivel inicial”, sostuvo.
Callisaya también destacó la importancia del diálogo como mecanismo para la resolución de diferencias y la construcción de consensos entre los distintos sectores de la sociedad.
“Es importante aprender que debemos escucharnos entre todos, es importante aprender que el diálogo es una salida y la única salida para evitar que se puedan generar mayores problemas”, afirmó.
Las declaraciones del Defensor del Pueblo se producen tras el levantamiento de los bloqueos que marcaron más de siete semanas de conflictividad en el país. La institución defensorial insistió en la necesidad de fortalecer los espacios de diálogo y prevención para evitar que futuras controversias deriven en crisis de similar magnitud.


