El Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (Inlasa) confirmó que los restos óseos encontrados el pasado 10 de junio en contenedores de basura de la zona Brasil, en la ciudad de El Alto, pertenecen a perros. Tras conocerse los resultados de los análisis, la Alcaldía anunció que fortalecerá la denuncia presentada ante el Ministerio Público para identificar y procesar a los responsables por los presuntos delitos de biocidio y atentado contra la salud pública.
El secretario municipal de Seguridad Ciudadana de El Alto, Elio Pacheco, informó que las muestras fueron sometidas a estudios especializados por el Inlasa, con el apoyo del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), cuyos resultados permitieron establecer que los cráneos, colas y demás restos recuperados corresponden a canes.
“El certificado emitido por el Inlasa será incorporado como elemento probatorio dentro de la denuncia presentada ante la Fiscalía”, señaló Elio Pacheco, secretario municipal de Seguridad Ciudadana de El Alto.
La autoridad explicó que el informe técnico fortalecerá el proceso judicial que impulsa el Gobierno Autónomo Municipal de El Alto, con el propósito de esclarecer los hechos e identificar a las personas involucradas.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, existen indicios de que la carne de los animales habría sido retirada antes de que los restos fueran abandonados, presuntamente con fines de comercialización. Las autoridades advirtieron que, de confirmarse esta hipótesis, el caso también representaría un riesgo para la salud pública.
“El certificado emitido por el Inlasa permitirá reforzar la denuncia y continuar con las investigaciones para establecer responsabilidades”, afirmó Elio Pacheco.
El hallazgo se produjo el 10 de junio, luego de que vecinos de la zona Brasil, en el sector de la Extranca de Río Seco, alertaran sobre la presencia de restos óseos en un contenedor de basura ubicado en las inmediaciones de la Plaza del Dinosaurio.
Tras la denuncia, personal de la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana, la Intendencia Municipal, Defensa del Consumidor y efectivos de la Policía realizaron el levantamiento de evidencias siguiendo los protocolos sanitarios correspondientes y enviaron las muestras a laboratorio para determinar científicamente su origen.
De manera paralela, la Alcaldía inició una investigación que incluye la revisión de imágenes de cámaras de vigilancia y operativos de inspección en restaurantes, carnicerías y puestos de venta de alimentos de la zona, con el objetivo de descartar riesgos para la población y establecer el destino que habría tenido la carne de los animales.
Con la confirmación emitida por el Inlasa, las autoridades municipales indicaron que intensificarán las acciones investigativas y judiciales para esclarecer el caso y determinar las responsabilidades correspondientes por los presuntos delitos de biocidio y atentado contra la salud pública.

