La especialista en trata de personas y defensora de derechos humanos Mar Martínez advirtió que Bolivia enfrenta una creciente amenaza del crimen organizado transnacional y cuestionó la respuesta estatal frente a las denuncias de presunto reclutamiento de bolivianos para participar en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Martínez señaló que, de confirmarse las investigaciones del Ministerio Público, el país estaría ante una nueva modalidad de trata de personas, en la que ciudadanos son captados mediante falsas ofertas laborales para ser enviados a conflictos armados en el extranjero.
La experta afirmó que desde hace varios años organizaciones de la sociedad civil vienen alertando sobre la desaparición de jóvenes y la relación entre la trata de personas, el narcotráfico y otras redes criminales, pero sostuvo que estas advertencias no recibieron una respuesta preventiva por parte del Estado.
Asimismo, indicó que la trata de personas ya no puede ser considerada un delito aislado, sino parte de estructuras criminales vinculadas al tráfico de migrantes, lavado de activos, falsificación documental y corrupción.
Martínez también expresó preocupación por la presencia de organizaciones criminales transnacionales en Bolivia y cuestionó la falta de controles sobre falsas ofertas laborales y mecanismos de captación, especialmente a través de redes sociales.
La especialista recordó que la legislación boliviana y los tratados internacionales obligan al Estado a prevenir, investigar y desarticular las organizaciones dedicadas a este delito, además de garantizar la protección de las víctimas y fortalecer la cooperación internacional.
Finalmente, sostuvo que la trata de personas debe ser abordada como un problema de seguridad nacional, advirtiendo que la vulnerabilidad económica facilita la captación de jóvenes mediante promesas de empleo que terminan en situaciones de explotación.

