Los incendios forestales continúan afectando a Santa Cruz, Tarija y Cochabamba, donde bomberos, militares y voluntarios intensifican las labores para contener las llamas, favorecidas por los fuertes vientos y la vegetación seca.
En Santa Cruz, las operaciones se concentran en el Parque Nacional Otuquis y en la carretera Bioceánica, entre Pailón y San José de Chiquitos. Las tareas son ejecutadas de manera conjunta por las Fuerzas Armadas, autoridades de Puerto Suárez, guardaparques, personal de la siderúrgica del Mutún y productores de la zona, quienes también aportan maquinaria pesada.
La Gobernación cruceña advirtió que la temporada de incendios será crítica debido a las condiciones climáticas y la limitada disponibilidad de recursos. Además, recordó que continúa vigente la Ley Departamental 181, que restringe las quemas, y anunció sanciones para quienes provoquen incendios por un manejo irresponsable del fuego.
En lo que va del año, Santa Cruz registra 31 incendios forestales que afectaron más de 21.000 hectáreas.
En Tarija, dos helicópteros de la Fuerza Aérea Boliviana iniciaron operaciones para realizar descargas de agua y trasladar brigadistas hacia las zonas más afectadas, principalmente en Erquis, Tucumillas y Rincón de la Victoria, donde el acceso terrestre es complicado.
Los sobrevuelos permitieron identificar nuevos focos de calor, mientras que el alcalde de Tarija, Johnny Torres, expresó su preocupación por la aparición simultánea de incendios en distintos puntos del departamento y solicitó una investigación para determinar si los hechos fueron provocados.
En Cochabamba, el incendio continúa activo en el Parque Nacional Tunari, en el municipio de Quillacollo. Equipos de la Unidad de Gestión de Riesgos retomaron las labores de sofocación luego de que las condiciones climáticas obligaran a suspender el trabajo durante la noche del domingo.
Las autoridades informaron que en Cochabamba se registraron 37 incendios durante este año, con una afectación aproximada de 1.200 hectáreas.
Las labores de combate continúan en los tres departamentos con el objetivo de evitar que las llamas sigan propagándose.

