El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, volvió a atribuir la escasez de diésel a problemas logísticos y sostuvo que esa situación continúa afectando el abastecimiento de combustible en el país. Durante una actividad oficial en Santa Cruz, la autoridad evitó profundizar sobre las causas de la crisis y respondió de forma breve a las consultas de la prensa.
Blanco reiteró que el desabastecimiento responde únicamente a dificultades logísticas y afirmó que es necesario realizar una reestructuración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Sin embargo, no detalló qué cambios se implementarían ni explicó cómo estas modificaciones contribuirían a normalizar el suministro.
Mientras tanto, el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, señaló que el abastecimiento de gasolina presenta una leve mejoría, pero advirtió que la situación del diésel continúa siendo crítica. “El tema del diésel es insoportable; no ha reducido absolutamente nada. Se mantienen latentes las filas y filas”, afirmó.
El dirigente anunció que el transporte pesado realizará un ampliado nacional el próximo martes en Cochabamba, mientras que el transporte de pasajeros convocó a otro encuentro para el jueves. En ambas reuniones se evaluará la escasez de combustibles, el estado de las carreteras y la reprogramación de créditos bancarios comprometida por el Gobierno.
La falta de diésel también afecta a las rutas internacionales. Empresas de transporte que operan desde la Terminal Metropolitana de El Alto reportaron retrasos y reducción de frecuencias hacia Chile y Argentina debido a que los buses permanecen durante varias horas en filas para abastecerse antes de iniciar sus recorridos.
El sector del transporte sostiene que la crisis del combustible continúa impactando las operaciones nacionales e internacionales, mientras espera soluciones concretas para restablecer el suministro.

