Unidad Nacional (UN), liderada por Samuel Doria Medina, oficializó su ruptura con el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, marcando la primera fractura política de la actual administración. La decisión responde a diferencias sobre la conducción del Ejecutivo, el tratamiento de la corrupción y el rumbo de la gestión gubernamental.
Doria Medina aseguró que su partido ejercerá una “oposición constructiva”, respaldando las iniciativas que considere beneficiosas para el país y descartando acciones que generen inestabilidad. También aclaró que los militantes de UN que permanezcan en cargos públicos lo harán a título personal y no en representación de la organización política.
La ruptura abre un nuevo escenario en la Asamblea Legislativa, donde aún se analiza cómo quedará conformada la bancada de Unidad Nacional. Mientras algunos legisladores ratificaron su apoyo al Gobierno, otros anunciaron que seguirán la línea partidaria, generando incertidumbre sobre la correlación de fuerzas para la aprobación de futuras leyes.
Desde el Ejecutivo, el vocero presidencial José Luis Gálvez expresó su confianza en que Unidad Nacional continúe respaldando los proyectos considerados estratégicos para el país, mientras autoridades del Gobierno convocaron a todas las fuerzas políticas a priorizar el diálogo y la construcción de consensos.

