En menos de 24 horas, tres personas fueron asesinadas en Santa Cruz y Beni, en hechos que vuelven a evidenciar la escalada de violencia armada registrada en el país.
Dos de los crímenes ocurrieron en San Ignacio de Velasco. Las víctimas fueron Gabriel Posiabo Fernández, de 22 años, y Rodrigo Oliveira Zeballos, de 36. La Policía investiga posibles vínculos con actividades relacionadas con el narcotráfico.
En el caso de Posiabo, seis hombres encapuchados y armados ingresaron a su vivienda, maniataron a sus padres y posteriormente le dispararon. En el lugar fueron encontrados 21 casquillos calibre 9 milímetros. La Policía también investiga posibles nexos con el Primer Comando de la Capital (PCC), aunque esta hipótesis aún debe ser corroborada.
El tercer asesinato ocurrió en Trinidad, donde un hombre fue baleado en el barrio Villa Magdalena. La víctima no portaba documentos y permanece registrada como NN; preliminarmente se presume que podría ser de nacionalidad brasileña, dato que deberá ser confirmado.
Con estos tres casos, el recuento de muertes por ataques armados en lo que va de 2026 asciende a al menos 43. Santa Cruz concentra 26 víctimas, seguida por Cochabamba con cinco, Beni con cuatro, Tarija con tres y Pando con dos.

