La agencia espacial japonesa JAXA puso en marcha la misión Martian Moons Exploration (MMX), un proyecto que busca recolectar muestras de Fobos, la mayor de las dos lunas de Marte, y transportarlas a la Tierra en 2031. La iniciativa pretende aportar información sobre el origen de estos satélites y las primeras etapas de formación del Sistema Solar.
La misión despegó desde el Centro Espacial de Tanegashima mediante un cohete H3, desarrollado por JAXA y Mitsubishi Heavy Industries. El proyecto contempla un viaje de aproximadamente cinco años, una inversión de 578 millones de dólares y la participación de cinco agencias espaciales. La llegada a Marte está prevista para agosto de 2027, desde donde la nave iniciará sus operaciones científicas alrededor de Fobos y Deimos.
Uno de los principales objetivos es determinar cómo se formaron las dos lunas marcianas. Una hipótesis plantea que surgieron a partir de materiales expulsados de Marte tras un gran impacto, mientras otra sostiene que podrían ser asteroides capturados por la gravedad del planeta. El análisis de muestras en laboratorios terrestres permitirá estudiar su composición química, minerales y antigüedad para comparar los resultados con rocas marcianas y materiales de asteroides.
La misión prevé recoger al menos 10 gramos de polvo, suelo y fragmentos rocosos de Fobos. Antes de la recolección, desplegará el pequeño vehículo explorador Idefix, desarrollado por Francia y Alemania, que ayudará a examinar el terreno y a identificar posibles lugares de aterrizaje. Debido a la baja gravedad de la luna, el descenso y el desplazamiento del rover representan desafíos técnicos importantes.
La nave principal realizará dos aterrizajes sobre Fobos, con aproximadamente dos horas disponibles en cada operación para extraer material de la superficie. Posteriormente, efectuará sobrevuelos de Deimos para estudiar su relieve, composición y entorno. La cápsula con las muestras tiene previsto regresar a la Tierra en 2031, con un aterrizaje programado en Australia, siempre que se cumpla el calendario de la misión.
El proyecto japonés busca avanzar en una investigación que hasta ahora no ha conseguido traer muestras de las lunas de Marte. Entre los antecedentes figura la misión rusa Phobos-Grunt, lanzada en 2011, que no logró abandonar la órbita terrestre y terminó cayendo en el océano Pacífico en enero de 2012. Si MMX cumple sus objetivos, sus resultados podrían ayudar a esclarecer el origen de Fobos y Deimos y ampliar el conocimiento sobre la evolución temprana del Sistema Solar.

