La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Federación Andina de Choferes 1ro de Mayo de El Alto acordaron evaluar el consumo de gasolina de los vehículos de transporte público y coordinar acciones para prevenir el desvío de carburantes. Los compromisos surgieron de mesas de trabajo destinadas a establecer parámetros de consumo acordes con las necesidades del sector y contribuir al abastecimiento regular de combustibles.
La reunión se desarrolló en cumplimiento de las instrucciones del ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco Quintanilla, y en línea con las políticas del presidente Rodrigo Paz. El objetivo es atender las demandas de los transportistas mediante el diálogo y la coordinación entre las autoridades y los sectores involucrados.
Entre los acuerdos alcanzados, la ANH determinó levantar temporalmente los bloqueos aplicados a las placas de vehículos que registraron consumos elevados de gasolina. Como parte de la evaluación, la Federación Andina presentará un estudio sobre el consumo de combustible de sus afiliados, que permitirá analizar y establecer conjuntamente parámetros promedio, considerando las características de sus actividades, incluido el transporte interprovincial.
La organización de choferes también se comprometió a realizar un seguimiento estricto del consumo de combustible de sus afiliados y comunicar a la ANH posibles irregularidades. Con esos datos, el ente regulador podrá revisar cada caso y aplicar, cuando corresponda, las medidas establecidas en la normativa vigente.
Estos acuerdos se suman a las reuniones realizadas la semana pasada con la Federación Urbana Chuquiago Marka y la Federación Interciudad Nuestra Señora de La Paz. Con ambas organizaciones se acordó desarrollar un análisis conjunto durante un mes para evaluar el consumo de gasolina de los vehículos de transporte público de pasajeros.
Los tres sectores destacaron la disposición de las autoridades de la ANH y del ministro Marcelo Blanco Quintanilla para mantener el diálogo. Las mesas de trabajo buscan compatibilizar las necesidades operativas del transporte con los controles sobre la distribución de carburantes, con el propósito de prevenir posibles desvíos y contribuir al abastecimiento adecuado para la población.

