Los maestros urbanos de Bolivia acataron este viernes un paro de 24 horas y marcharon hasta la plaza 24 de Septiembre, en Santa Cruz, para expresar su rechazo a la descentralización administrativa de la educación. El sector también exige respeto al escalafón nacional del magisterio y un incremento salarial ante el aumento del costo de vida.
Lorenzo Chávez, dirigente del Magisterio Urbano de Santa Cruz, advirtió que, si el Gobierno nacional no atiende sus demandas, el sector podría asumir nuevas medidas de presión, entre ellas un paro de 48 horas, una paralización indefinida, una huelga general e incluso bloqueos.
Chávez cuestionó la propuesta de descentralizar la administración educativa y sostuvo que los distintos niveles autonómicos ya tienen competencias establecidas en la Constitución y las leyes. Además, defendió el respeto al reglamento del escalafón nacional, al considerar que garantiza la calidad educativa, la carrera docente y la estabilidad laboral de los maestros.
Entre sus principales demandas, el sector también reclama un incremento salarial, argumentando que el encarecimiento de los productos y servicios afecta la economía de los trabajadores.
Mientras tanto, la gobernadora en suplencia de Santa Cruz, Paola Aguirre, y el ministro de Educación, Ricardo Sanjines, encabezaron una reunión de coordinación con representantes del Gobierno nacional y del área de Autonomías para avanzar en una propuesta que otorgue mayor participación a las gobernaciones en la gestión educativa.
Aguirre señaló que el objetivo es fortalecer la capacidad de decisión de los gobiernos departamentales en materia educativa, tomando en cuenta las necesidades particulares de cada región. Por su parte, Sanjines informó que el Gobierno mantiene conversaciones con distintos sectores del magisterio y anunció que el próximo miércoles se prevé una nueva reunión en la Casa Grande del Pueblo.
El ministro explicó que la propuesta contempla transferir a las gobernaciones la administración de los recursos humanos del sistema educativo, incluido su financiamiento. Sin embargo, Chávez rechazó participar en reuniones de carácter regional y exigió un diálogo nacional, al considerar que el conflicto afecta a todo el país.
El magisterio advirtió que, si no obtiene respuestas a sus demandas, podría intensificar sus medidas de presión. Por ahora, el paro indefinido continúa siendo una advertencia del sector, mientras se aguarda el avance de las conversaciones entre las autoridades y los representantes docentes.

