El expresidente Evo Morales afirmó este martes que pidió a sus dirigentes suspender la vigilia que sus seguidores mantienen en Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, desde octubre de 2024. Según explicó, busca evitar que sus bases continúen expuestas al frío, al sol y a la falta de alimentos mientras permanecen en turnos para acompañarlo y resguardar su seguridad.
“Yo no quiero ver compañeros afuera, con frío, bajo el sol, en surazo, sin comida. No quiero, mejor que me detengan”, manifestó Morales al referirse al esfuerzo de sus seguidores. El exmandatario sostuvo que su solicitud no fue aceptada y que la vigilia terminó convirtiéndose en una especie de trabajo comunal.
Morales también reconoció que algunos de sus simpatizantes podrían estar cansados después de casi dos años de permanencia. Para explicar su reflexión, recordó el caso del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, cuyos seguidores se concentraron frente a su vivienda cuando enfrentaba una orden de detención. Según Morales, esa experiencia le hizo considerar la posibilidad de que su propia detención evite que sus bases continúen sacrificándose.
La vigilia comenzó en octubre de 2024, cuando Morales debía presentarse a declarar en Tarija dentro de una investigación relacionada con una denuncia por trata y tráfico de personas. Tras no comparecer, la Fiscalía emitió una orden de aprehensión en su contra. El caso generó un escenario de tensión política y movilización de sus seguidores en el Trópico de Cochabamba.
A este panorama se suman los procesos judiciales vinculados a los bloqueos de caminos registrados durante 53 días en 2024, que provocaron perjuicios en el transporte, el abastecimiento y distintas actividades económicas. Las investigaciones y sus respectivas responsabilidades deben analizarse conforme a las actuaciones y decisiones de las autoridades judiciales.
Las declaraciones de Morales se producen en medio de la prolongada tensión política que rodea al exmandatario, sus bases sindicales y el Gobierno. La vigilia se ha mantenido como una expresión de respaldo de sus seguidores, aunque el propio Morales afirma ahora que pidió poner fin a esa medida por las condiciones que enfrentan quienes participan en ella.
Por el momento, sus declaraciones no significan que la orden de aprehensión haya sido ejecutada ni que exista una confirmación de una detención inmediata. La frase “mejor que me detengan” expresa la posición que manifestó sobre el sacrificio de sus seguidores, no el anuncio de una decisión judicial.

