La suspensión del ampliado nacional de la Central Obrera Boliviana (COB), que debía analizar la continuidad de los bloqueos en el país, estuvo acompañada por manifestaciones de descontento de ciudadanos que expresaron su rechazo a las medidas de presión y denunciaron las consecuencias económicas y sociales que enfrentan desde hace más de seis semanas.
El encuentro sindical estaba programado para la tarde de este domingo, pero fue suspendido por segunda ocasión consecutiva bajo el argumento de la falta de garantías para su realización. La decisión generó nuevas críticas entre vecinos que se encontraban en inmediaciones del lugar donde debía desarrollarse la reunión.
Una de las ciudadanas expresó su preocupación por las dificultades que atraviesan miles de familias para acceder a productos básicos y cuestionó la prolongación del conflicto.
“Estamos secuestrados tantos días, hasta cuándo vamos a estar así, limosneando alimentos. Qué barbaridad”, manifestó una vecina que observaba la llegada de dirigentes sindicales al lugar de la convocatoria.
El reclamo ciudadano también estuvo centrado en los efectos que los bloqueos están generando sobre la economía, el empleo y la actividad empresarial. Los vecinos señalaron que la interrupción de carreteras ha provocado desabastecimiento, incremento de precios y dificultades para el normal desarrollo de las actividades productivas.
“Basta que nos tengan secuestrados. ¿Quién va a devolver tantas pérdidas?, ¿cuántas empresas se están yendo?, ¿cuántos desempleados más va a haber? ¿Qué pasa con la ciudadanía que no piensa y no pone en su lugar a esta situación?”, reclamó otra persona presente en el sector.
Las protestas ciudadanas se produjeron mientras varios dirigentes de organizaciones afiliadas a la COB llegaban al sitio donde debía realizarse el ampliado nacional, siendo increpados por algunos vecinos que exigían una solución inmediata al conflicto.
En medio del prolongado conflicto, diversas organizaciones laborales comenzaron a plantear la necesidad de abrir espacios de negociación. Al menos cinco centrales obreras departamentales expresaron públicamente su respaldo a una pausa en las movilizaciones y propusieron avanzar hacia una mesa de diálogo que permita encontrar una salida concertada a la crisis.
La posibilidad de discutir un cuarto intermedio en los bloqueos era uno de los temas que debía ser abordado durante el ampliado de la COB. Sin embargo, la suspensión del encuentro postergó nuevamente cualquier definición oficial sobre el futuro de las medidas de presión.
Hasta el cierre de la jornada, la dirigencia de la COB no había anunciado una nueva fecha para la realización del ampliado nacional. El comunicado difundido por la organización únicamente confirmó la suspensión del encuentro, sin precisar cuándo volverán a reunirse los representantes sindicales para analizar la situación.
La incertidumbre se mantiene mientras los bloqueos cumplen 46 días de conflicto y continúan afectando la circulación de alimentos, combustibles y otros productos esenciales en distintas regiones del país.
El creciente malestar ciudadano, sumado a los llamados al diálogo provenientes de diversos sectores sociales y laborales, refleja la presión cada vez mayor para encontrar una solución que permita restablecer la normalidad y reducir el impacto económico y social que atraviesan miles de familias bolivianas.


