El ejecutivo de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Cochabamba, Nelson Virreira, afín al expresidente Evo Morales, cuestionó este miércoles el papel de la Central Obrera Boliviana (COB) en el diálogo instalado con el Gobierno y acusó a su máximo dirigente, Mario Argollo, de aprovecharse de las movilizaciones campesinas para negociar con las autoridades nacionales.
Virreira aseguró que la COB no participa directamente en los bloqueos ni en las medidas de presión que se desarrollan en diferentes regiones del país y sostuvo que los sectores que mantienen las movilizaciones no fueron convocados a las conversaciones con el Ejecutivo.
“El señor Mario Argollo se ha colgado de la movilización del sector campesino y está aprovechando la lucha sindical del movimiento indígena campesino para negociar con el Gobierno”, manifestó el dirigente durante una entrevista, cuestionando la representatividad de la COB dentro del actual conflicto.
Asimismo, afirmó que las organizaciones campesinas son las que sostienen las medidas de presión y consideró que otros sectores que participan en la mesa de diálogo no forman parte activa de las movilizaciones. En ese sentido, observó que la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia y la propia COB no se encuentran protagonizando los bloqueos que afectan distintas carreteras del país.
Virreira rechazó también las versiones que atribuyen las protestas a intereses político-partidarios y sostuvo que las movilizaciones responden a demandas relacionadas con la defensa de los recursos naturales, las empresas estratégicas del Estado, los servicios básicos y los derechos de los pueblos indígenas y campesinos.
Además, acusó al Gobierno de utilizar el diálogo como una estrategia para debilitar las protestas y aseguró que las organizaciones movilizadas continúan atentas a los resultados de las negociaciones que se desarrollan entre la COB y el Ejecutivo.
El dirigente aclaró que cualquier decisión sobre el levantamiento o continuidad de los bloqueos será asumida por las bases campesinas y no por organizaciones que, según afirmó, no participan directamente en las medidas de presión.
Las declaraciones se producen mientras el diálogo entre el Gobierno y la COB ingresó en un cuarto intermedio y una comisión analiza la situación jurídica de personas detenidas durante las movilizaciones. Este tema se ha convertido en uno de los principales puntos de discusión dentro de las conversaciones.
Pese a reconocer que los bloqueos generan perjuicios tanto para las ciudades como para el área rural, Virreira defendió las medidas de presión y señaló que las organizaciones movilizadas consideran necesario mantener la protesta para exigir cambios frente a la crisis económica y social que atraviesa el país.


