El Gobierno estableció un precio referencial inicial de Bs 18 por litro de diésel para determinados grandes consumidores, mientras mantiene en Bs 9,80 el precio para particulares y transportistas que cargan directamente en surtidores.
La medida busca reducir el impacto del costo de importación sobre las finanzas de YPFB y disminuir los incentivos al contrabando. El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, afirmó que se trata de “sincerar el precio” del combustible.
El Ejecutivo también apuesta por una mayor participación de empresas privadas en la importación y comercialización de diésel, con la expectativa de incrementar la oferta y reducir las filas en los surtidores. Sin embargo, las autoridades reconocen que habrá un periodo de transición antes de que la medida tenga resultados.
En Santa Cruz, autoridades y sectores cívicos plantean eliminar trabas e impuestos para facilitar la importación privada de carburantes. El gobernador Juan Pablo Velasco pidió acelerar los trámites y ampliar la participación privada para enfrentar la crisis de abastecimiento.

