El Ejecutivo anunció que priorizará el envío de un nuevo proyecto de Ley de Hidrocarburos a la Asamblea Legislativa, con el objetivo de atraer inversiones y revertir la caída en la producción energética.
El Gobierno nacional alista la presentación de una nueva Ley de Hidrocarburos como una de sus principales apuestas para dinamizar el sector energético y captar inversiones. Así lo confirmó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quien señaló que el proyecto será el primero en ser remitido a la Asamblea Legislativa.
La autoridad explicó que el documento ya cuenta con avances significativos, aunque será sometido a un proceso de socialización con distintos sectores antes de su tratamiento formal. “Vamos a arrancar con la ley de hidrocarburos”, afirmó, al tiempo de remarcar la necesidad de construir consensos. “Las leyes buenas se hacen con tiempo. Quien crea que se puede construir una ley en uno o dos días, o ya tiene una ley hecha para beneficiar a unos pocos, o no sabe cómo se hace una buena ley”, sostuvo.
Actualmente, el sector se rige por la Ley N.º 3058, vigente desde 2005 y promulgada durante el gobierno de Carlos Mesa. Esta normativa redefinió el rol del Estado en la industria hidrocarburífera, otorgando mayor participación estatal en la renta petrolera y consolidando el papel de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos como actor central en la administración de contratos.

Si bien este modelo permitió mayores ingresos durante el periodo de altos precios de materias primas, en los últimos años ha sido objeto de críticas debido a su rigidez, lo que —según diversos sectores— habría limitado la llegada de nuevas inversiones, especialmente en exploración.
Las cifras reflejan esta tendencia. La inversión en el sector, que en años anteriores superaba los mil millones de dólares anuales, ha disminuido a menos de la mitad en periodos recientes. A esto se suma la reducción en la producción de gas natural, que pasó de niveles superiores a los 60 millones de metros cúbicos día a cifras cercanas o por debajo de los 40 MMmcd.
Esta caída también ha impactado en los ingresos por exportaciones y en la capacidad de cumplir compromisos con mercados internacionales como Brasil y Argentina, en un contexto de menor disponibilidad del recurso.
Ante este panorama, el Gobierno considera necesario actualizar el marco legal para incentivar la exploración y reposición de reservas. En esa línea, el presidente Rodrigo Paz Pereira señaló recientemente: “Tenemos gas, pero no se invirtió en exploración”, haciendo énfasis en la necesidad de generar condiciones más atractivas para el sector.
La nueva normativa buscaría introducir mecanismos más competitivos, mejorar la seguridad jurídica y flexibilizar ciertos aspectos contractuales, sin perder el control estatal sobre los recursos estratégicos.
Espinoza insistió en que el proceso será gradual y participativo. “Las leyes distribuyen beneficios y obligaciones, por eso deben construirse con responsabilidad”, indicó, al recordar que reformas estructurales similares en el país han requerido amplios periodos de debate.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo apunta a establecer un nuevo ciclo en la industria hidrocarburífera, considerada clave para la economía nacional, en un escenario marcado por la necesidad de recuperar producción, exportaciones e ingresos fiscales.


