Grupos movilizados reinstalaron puntos de bloqueo en Senkata y Ventilla, en El Alto, poco después del paso del operativo “Banderas Blancas”, que buscaba habilitar la ruta entre Oruro y La Paz. Los manifestantes volvieron a ocupar la carretera tras el retiro de piedras y tierra realizado por policías, militares y maquinaria pesada.
Horas antes, el operativo avanzó en medio de enfrentamientos en el cruce de Ventilla. Los bloqueadores lanzaron piedras contra maquinaria de la ABC y dañaron los vidrios de una retroexcavadora, lo que derivó en la intervención policial con gases lacrimógenos para despejar la vía.
Otro foco de conflicto se registró en el sector de Samo, donde efectivos gasificaron a grupos que intentaban impedir el avance del corredor humanitario hacia la Apacheta. Vecinos que esperaban combustible con garrafas también resultaron afectados por la dispersión de gases.
El despliegue comenzó durante la madrugada con el objetivo de garantizar el ingreso de alimentos, combustible, oxígeno y medicamentos a La Paz y El Alto, afectadas por más de tres semanas de bloqueos. El operativo fue ejecutado por la Policía, las Fuerzas Armadas y maquinaria de la ABC.


