El gobernador de La Paz, Luis Revilla, expresó su expectativa de que en las próximas horas puedan generarse las condiciones necesarias para abrir un espacio de diálogo que contribuya a resolver la crisis social que afecta al país desde hace más de un mes y que mantiene bloqueadas varias rutas.
La autoridad departamental manifestó que, pese a la complejidad del escenario, mantiene la esperanza de que las reuniones previstas permitan acercar posiciones entre los distintos sectores involucrados. “Yo mantengo la esperanza de que el curso de estas horas pueda, finalmente, establecerse en un escenario de diálogo”, afirmó durante una comparecencia ante los medios.
Revilla señaló que el prolongado conflicto está causando serios perjuicios a las comunidades rurales y a los habitantes de las áreas urbanas. Explicó que numerosas familias productoras enfrentan dificultades para trasladar sus cosechas y comercializar sus productos debido a los bloqueos instalados en diferentes puntos del departamento.
“Ayer hemos visto a través de las redes sociales cómo hay muchas comunidades en las provincias del departamento que ya están cansadas porque están perjudicadas, es tiempo de cosecha, no pueden trasladar sus productos, etc. Es una situación ya insostenible para las ciudades del área metropolitana de La Paz, para el departamento, pero también para gran parte de las provincias”, sostuvo.
La autoridad reconoció que existen demandas legítimas de organizaciones sociales que buscan ser atendidas por el Gobierno. Sin embargo, reiteró su posición de que grupos vinculados al expresidente Evo Morales estarían contribuyendo a profundizar el conflicto.
Según Revilla, la movilización impulsada por Morales tuvo un propósito distinto al inicialmente anunciado. “Acción de desestabilización de parte del señor Evo Morales hacia el Gobierno, que ha traído una marcha, no para marchar, no seamos ingenuos, ha traído miles de personas para que se incrusten en los puntos de bloqueo y en cualquier tipo de reunión, de organización que exista en nuestras ciudades para promover violencia y para evitar el diálogo”, declaró.
Asimismo, aseguró que los sectores más radicales que participan en las protestas no pertenecen a las ciudades de La Paz o El Alto ni a las provincias paceñas, sino que provienen principalmente del Chapare. A su juicio, estos grupos continúan obstaculizando los intentos de diálogo y generando episodios de tensión.
Revilla añadió que la presencia de personas con posiciones extremas dificulta el trabajo de los dirigentes sociales, quienes en algunos casos se han visto obligados a cambiar los lugares de reunión para resguardar su seguridad y garantizar el desarrollo de los encuentros.
Durante el fin de semana, gran parte de la población aguardaba los resultados del ampliado convocado por la Central Obrera Boliviana (COB). La reunión fue postergada del sábado al domingo por razones de seguridad, aunque finalmente la organización ratificó su postura de no participar en una mesa de diálogo y mantuvo su demanda de renuncia del presidente Rodrigo Paz.


