La crisis por la falta de combustibles continúa generando serias dificultades en distintas regiones del país. En la ciudad de Sucre, la escasez de diésel provocó que cerca del 80% de la flota de micros deje de operar, afectando directamente a miles de usuarios que dependen diariamente del transporte público para trasladarse a sus fuentes laborales, centros educativos y otras actividades.
Durante las últimas jornadas, la reducción de unidades en circulación se hizo evidente en diferentes zonas de la capital. Los pasajeros reportaron largas esperas y dificultades para encontrar transporte, especialmente en horarios de mayor demanda, mientras decenas de conductores permanecían formando extensas filas en los surtidores para intentar abastecerse de combustible.
La situación se agravó este jueves cuando únicamente dos estaciones de servicio de la ciudad contaban con diésel disponible. Las filas de vehículos se extendieron por varias cuadras en inmediaciones de los surtidores Ostria Gutiérrez y El Tejar, donde los transportistas aguardaban durante horas para cargar carburante.
El secretario ejecutivo del Sindicato de Micros San Cristóbal, Sabino Calvimontes, informó que de más de mil afiliados solo alrededor de 200 unidades continúan prestando servicio, principalmente aquellas que funcionan con Gas Natural Vehicular (GNV). El dirigente señaló que cada jornada sin trabajar representa pérdidas económicas para los conductores, quienes además deben cumplir con obligaciones financieras y créditos adquiridos para sus vehículos.
Por su parte, el Sindicato de Micros Sucre reportó una situación similar. Su ejecutivo, Guilvar Quispe, indicó que la institución también opera apenas con el 20% de su capacidad debido a la falta de diésel. Muchos choferes permanecen en los surtidores esperando abastecerse, mientras las reservas de combustible de las unidades que siguen trabajando comienzan a agotarse.
Aunque este jueves llegó una cisterna con diésel para abastecer parcialmente a la ciudad, la distribución fue limitada y se restringió la carga a 60 litros por vehículo con el objetivo de alcanzar a un mayor número de transportistas. Sin embargo, el sector advierte que si no se normaliza el suministro en los próximos días, el servicio podría verse aún más reducido.
Mientras tanto, la gasolina mantiene un abastecimiento relativamente estable debido a que llega a la capital mediante la red de ductos, situación que contrasta con las dificultades que enfrenta el suministro de diésel en medio de los conflictos y problemas logísticos que afectan al país.


