En medio de la séptima semana de conflictos y bloqueos que afectan al país, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó este lunes que ninguna reivindicación social puede justificar acciones que vulneren los derechos de la población. Sus declaraciones se produjeron durante el acto de imposición de grados y ascensos en las Fuerzas Armadas, realizado tras la aprobación de las promociones militares por parte de la Asamblea Legislativa.
La autoridad sostuvo que, si bien las demandas de distintos sectores deben ser atendidas y escuchadas, existen límites que no pueden ser sobrepasados. “Hay demandas sociales que deben ser escuchadas con respeto. Pero también hay límites que ninguna causa puede cruzar. Ninguna demanda justifica la violencia. Ningún conflicto justifica someter a la población”, afirmó Ernesto Justiniano, ministro de Defensa.
Durante su intervención, el ministro remarcó que la protección de la ciudadanía, la democracia y el orden constitucional constituyen responsabilidades fundamentales del Estado. “Ninguna reivindicación puede estar por encima de la vida, de la libertad, de la democracia y de la Constitución”, señaló.
El acto también sirvió para oficializar los ascensos de los comandantes de las Fuerzas Armadas a los máximos grados jerárquicos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, luego de que sus promociones fueran aprobadas por el Senado la semana pasada.
Justiniano defendió además la postura asumida por el Gobierno frente a la crisis y aseguró que la búsqueda de soluciones mediante el diálogo no debe interpretarse como una señal de debilidad institucional. “La prudencia no es ausencia del Estado. La contención no es debilidad y la voluntad de diálogo no significa renunciar al deber de proteger a Bolivia”, manifestó la autoridad.
Las declaraciones se producen mientras diversos sectores solicitan la aplicación de la Ley de Estados de Excepción, aprobada recientemente por el Legislativo, como una alternativa para restablecer la normalidad en las carreteras y garantizar la circulación en el país. Sin embargo, organizaciones campesinas ya anticiparon que resistirán cualquier eventual intervención militar destinada a despejar los puntos de bloqueo.
Tras 46 días de conflicto, la situación permanece sin una solución inmediata. Aunque algunos grupos movilizados se replegaron a sus comunidades durante los últimos días, varios puntos de bloqueo continúan instalados. En distintas provincias del departamento de La Paz, las organizaciones campesinas determinaron mantener las medidas de presión y convocar nuevas movilizaciones hacia la sede de gobierno.
Con el conflicto entrando en su séptima semana, el Gobierno mantiene su llamado al diálogo, mientras persiste la tensión por la continuidad de los bloqueos y sus efectos sobre el abastecimiento, el transporte y las actividades cotidianas de la población.


