El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, afirmó este miércoles ante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que la reciente crisis social y política registrada en el país constituye un desafío para las democracias del continente, al poner a prueba el equilibrio entre el derecho a la protesta y el funcionamiento de las instituciones del Estado.
Durante su intervención en la 56ª Asamblea General del organismo hemisférico, la autoridad sostuvo que los problemas enfrentados por Bolivia no son hechos aislados, sino situaciones que también interpelan a otras naciones de la región.
“La situación que atraviesa Bolivia nos recuerda que los desafíos que enfrentan nuestras democracias no son exclusivamente nacionales, son desafíos compartidos”, manifestó Aramayo ante los representantes de los países miembros de la OEA.
El canciller señaló que los recientes acontecimientos obligan a reflexionar sobre la manera en que las democracias pueden garantizar simultáneamente el ejercicio de la protesta social y la continuidad de los servicios esenciales para la población.
Según explicó, la experiencia boliviana plantea interrogantes sobre cómo preservar “la protesta y la expresión de las diferencias” sin afectar “el funcionamiento efectivo del Estado y la vida colectiva”.
Asimismo, destacó la importancia de la cooperación internacional para afrontar situaciones complejas que puedan comprometer la estabilidad institucional de los países. “Ninguna democracia puede sostenerse en soledad y el fortalecimiento de la cooperación sigue siendo un elemento indispensable para preservar la gobernabilidad y la convivencia en nuestra región”, afirmó.
Aramayo sostuvo que Bolivia logró enfrentar una coyuntura difícil mediante mecanismos institucionales y dentro del marco democrático. En ese sentido, remarcó que las crisis pueden ser gestionadas respetando la soberanía de los Estados y las normas constitucionales vigentes.
“La experiencia boliviana demuestra que las democracias pueden fortalecerse incluso en momentos de enorme tensión, siempre que se mantengan abiertos los caminos del diálogo y se preserve el orden constitucional”, señaló la autoridad.
Durante su discurso, el ministro también indicó que tanto Bolivia como el resto de los países americanos requieren fortalecer sus sistemas democráticos para responder a los desafíos actuales. A su juicio, es necesario contar con instituciones capaces de garantizar de forma simultánea la libertad, los derechos humanos, la estabilidad institucional y la paz social.
En otro momento de su intervención, Aramayo agradeció el respaldo internacional recibido durante las siete semanas de conflicto que atravesó el país. Destacó especialmente la colaboración brindada por Chile, así como la disposición de Panamá para promover, junto a Ecuador, Costa Rica, República Dominicana, Paraguay y Chile, una misión internacional de cancilleres y ministros de Defensa.
El conflicto comenzó el 6 de mayo con movilizaciones impulsadas por la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), a las que posteriormente se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales. Las protestas exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien llevaba siete meses al frente del Gobierno.
Durante las siete semanas de movilizaciones se registraron bloqueos de carreteras en distintos puntos del país, provocando dificultades en el abastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal. Según datos oficiales, el conflicto dejó al menos 16 fallecidos, de los cuales 13 habrían perdido la vida por la imposibilidad de recibir atención médica oportuna debido a los cortes de rutas.
Las autoridades también reportaron pérdidas económicas superiores a los 3.000 millones de dólares. Finalmente, tras alcanzar acuerdos con algunos sectores movilizados y ante la persistencia de los bloqueos, el Gobierno decretó el estado de excepción el pasado sábado. Posteriormente, efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas fueron desplegados para despejar las carreteras y restablecer la circulación en el territorio nacional.


