Desde este miércoles comenzó la segunda etapa del programa de devolución de depósitos en dólares, que permitirá a los ahorristas con saldos de entre 1.001 y 3.000 dólares retirar sus recursos en las entidades financieras. La medida forma parte del cronograma diseñado por el Gobierno para normalizar la disponibilidad de divisas en el sistema bancario.
El plan fue establecido por el Ministerio de Economía, el Banco Central de Bolivia (BCB) y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), con el objetivo de restituir de manera gradual aproximadamente 933 millones de dólares correspondientes a depósitos de personas naturales.
De acuerdo con el cronograma oficial, la devolución continuará en los próximos meses de forma escalonada. El 14 de agosto podrán acceder a sus depósitos quienes tengan saldos de entre 3.001 y 5.000 dólares; el 15 de septiembre será el turno de los ahorristas con montos de 5.001 a 8.000 dólares; el 15 de octubre se habilitarán los retiros para depósitos de entre 8.001 y 10.000 dólares; el 16 de noviembre para quienes mantengan entre 10.001 y 15.000 dólares, y el 14 de diciembre para los depósitos comprendidos entre 15.001 y 20.000 dólares. Posteriormente, desde enero de 2027, se iniciará la devolución de montos superiores a 20.000 dólares.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, explicó que la primera etapa, destinada a los ahorristas con depósitos de hasta 1.000 dólares, registró una menor demanda de retiros de la prevista.
“Solo el 30% de las personas habilitadas retiró sus recursos”, informó José Gabriel Espinoza, ministro de Economía, al señalar que la mayoría de los clientes optó por mantener sus depósitos en las entidades financieras.
Según la autoridad, este comportamiento refleja una mayor confianza de los usuarios en el sistema financiero y en las medidas implementadas para restablecer la disponibilidad de divisas.
Por su parte, el economista Carlos Aranda consideró que el cronograma representa un avance hacia la recuperación de la confianza de los ahorristas, aunque advirtió que el éxito dependerá de la capacidad de cumplir cada una de las etapas previstas.
“Este cronograma va a permitir realmente devolver la confianza en el sistema financiero”, sostuvo Aranda.
No obstante, el especialista indicó que el proceso debe ejecutarse de manera gradual para evitar impactos sobre la liquidez de las entidades financieras.
“Es una operación que hay que manejar con pinzas”, advirtió, al explicar que la devolución de depósitos debe realizarse sin afectar la capacidad de los bancos para continuar otorgando créditos a familias y empresas.
Las autoridades prevén que el proceso concluya a mediados de 2027. Mientras tanto, el desarrollo de las siguientes fases será observado como un indicador de la recuperación de la confianza en el sistema financiero y de la capacidad del mercado para responder a la demanda de dólares en el país.

