Martín Irusta, fiscal superior y exabogado vinculado a la defensa del expresidente Evo Morales, fue aprehendido la noche del miércoles en La Paz, en medio de los operativos policiales desplegados tras la detención del fiscal general del Estado, Roger Mariaca.
Los operativos se activaron en distintos puntos del país luego de la difusión de declaraciones atribuidas al narcotraficante Sebastián Marset, en las que menciona a autoridades y exautoridades bolivianas y realiza acusaciones sobre presuntos vínculos con actividades ilícitas.
Irusta también figura en una lista de ciudadanos bolivianos a quienes Estados Unidos aplicó restricciones de visa, medidas que fueron atribuidas por Washington a presuntos hechos de corrupción y posibles vínculos con actividades ilícitas.
El nombre de Irusta ya había sido relacionado con una investigación policial a finales de 2024. En ese entonces, informes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen y declaraciones oficiales señalaron una investigación por los presuntos delitos de legitimación de ganancias ilícitas y enriquecimiento ilícito.
La investigación tomó relevancia después de que Irusta fuera interceptado en una concesionaria de vehículos de La Paz cuando, según los reportes de ese momento, se disponía a realizar el pago al contado de 95.000 dólares por una vagoneta Audi Sportback Q5. Estos antecedentes fueron posteriormente objeto de cuestionamientos y seguimiento público.
En febrero de 2026, el entonces fiscal general Roger Mariaca designó a Irusta como Fiscal Superior, decisión que generó cuestionamientos públicos debido a sus antecedentes políticos y profesionales. Su reciente aprehensión se produce ahora en el marco de las investigaciones y operativos que involucran a funcionarios y exfuncionarios del Ministerio Público.

