El gerente general de YPFB Logística, Eddy Rolando Torrico Ibáñez, fue aprehendido este lunes en la ciudad de Santa Cruz en el marco de las investigaciones que desarrolla el Ministerio Público por el denominado caso de gasolina desestabilizada.
La medida fue ejecutada en oficinas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), desde donde la autoridad fue trasladada a dependencias policiales para cumplir con los procedimientos correspondientes, incluida la toma de su declaración informativa.
De acuerdo con la orden emitida por la Fiscalía, Torrico es investigado por la presunta comisión de los delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. La investigación busca establecer posibles responsabilidades relacionadas con la comercialización y el manejo de combustible observado por las autoridades.
Según el documento fiscal, la acción judicial fue promovida por la diputada opositora Lissa Claros, de la Alianza Libre, junto con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), instituciones que forman parte del proceso iniciado por este caso.
La aprehensión del gerente de YPFB Logística se suma a otras actuaciones realizadas en el marco de la misma investigación. El pasado sábado, el gerente de Productos Derivados e Industrialización de YPFB, Carlos Cuéllar Pinto, fue enviado con detención preventiva por seis meses al penal de Palmasola tras una audiencia cautelar.
Al igual que Torrico, Cuéllar enfrenta una investigación por los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica.
Las pesquisas alcanzan a diferentes áreas de la empresa estatal petrolera y continúan bajo dirección del Ministerio Público, que busca determinar si existieron irregularidades en los procesos relacionados con la distribución y comercialización del combustible objeto de observación.
Por el momento, las autoridades no han informado sobre nuevas aprehensiones ni sobre la posible ampliación del proceso a otros funcionarios vinculados con la cadena de gestión de combustibles dentro de YPFB.


