La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Tupac Katari de La Paz anunció la convocatoria a un cabildo nacional que definirá si los sectores movilizados aceptan instalar un diálogo con el presidente Rodrigo Paz o continúan con las medidas de presión que mantienen cercada a la sede de gobierno desde hace casi un mes.
El exdirigente de la organización, David Mamani, aseguró que la decisión no será tomada únicamente por la dirigencia, sino por las bases sociales de los nueve departamentos. Según afirmó, el objetivo es debatir colectivamente si se participa en las mesas de negociación impulsadas por el Ejecutivo o si las movilizaciones se profundizan hasta exigir la salida del mandatario.
El conflicto comenzó con reclamos relacionados al abastecimiento y la calidad de los combustibles, pero posteriormente escaló con las demandas de la Central Obrera Boliviana y otros sectores sociales, que terminaron impulsando pedidos de acortamiento de mandato y nuevas elecciones.
Mientras el Gobierno intenta abrir canales de negociación con mediación de la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y observadores internacionales, los sectores movilizados exigen garantías jurídicas para sus dirigentes, varios de ellos con órdenes de aprehensión vigentes por hechos ocurridos durante las protestas y bloqueos.
El presidente Rodrigo Paz reiteró públicamente su convocatoria al diálogo y aseguró que busca una salida pacífica a la crisis. Sin embargo, desde las organizaciones campesinas sostienen que cualquier decisión debe contar primero con el respaldo de las bases y respetar los estatutos internos de las federaciones sociales.
La tensión continúa creciendo en La Paz y El Alto, donde persisten los bloqueos, la escasez de combustibles y las dificultades para abastecer hospitales y mercados. Este jueves, médicos y trabajadores en salud salieron a marchar exigiendo una “pausa humanitaria” para permitir el ingreso de medicamentos, alimentos y oxígeno medicinal.
De acuerdo con reportes oficiales, el país amaneció con decenas de puntos de bloqueo activos, mientras las movilizaciones también se intensifican en el trópico de Cochabamba, donde sectores afines a Evo Morales permanecen en estado de alerta ante rumores de una posible intervención policial y la eventual captura del exmandatario.


