Grupos de cocaleros afines al expresidente Evo Morales se movilizaron este martes hasta las instalaciones de la Novena División del Ejército, en el Trópico de Cochabamba, donde realizaron una protesta y posteriormente ingresaron al recinto militar argumentando que buscaban verificar la presencia de supuestos ciudadanos extranjeros.
La movilización se desarrolló en medio del clima de tensión política y social que atraviesa el país por los bloqueos de carreteras, el desabastecimiento y las demandas de sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Según reportes difundidos en redes sociales y medios digitales vinculados a los movilizados, decenas de personas llegaron al lugar en motocicletas y a pie, rodeando inicialmente la sede militar. Posteriormente, algunos dirigentes atravesaron las barreras de seguridad instaladas en el ingreso del recinto, donde se observaban troncos y alambre de cuchillas colocados por efectivos militares.
Con megáfono en mano, uno de los dirigentes confirmó que el objetivo de la movilización era realizar una “inspección” dentro de la unidad militar. Los cocaleros señalaron que pretendían constatar si existía un operativo destinado a capturar a Evo Morales, quien permanece en el Trópico de Cochabamba mientras enfrenta un proceso judicial por presuntos delitos de abuso sexual, trata y estupro relacionados con una menor de edad.
El expresidente fue declarado en rebeldía el pasado 11 de mayo luego de no presentarse a una audiencia judicial en Tarija. La defensa de Morales argumentó entonces supuestas irregularidades en la notificación, mientras la orden de aprehensión en su contra continúa vigente.
La protesta también estuvo marcada por advertencias de los sectores movilizados frente a una eventual declaratoria de estado de excepción o estado de sitio. Estas medidas comenzaron a ser debatidas políticamente en medio de la crisis nacional y de los intentos por restablecer el tránsito en las carreteras bloqueadas.
“Estamos también listos para responder al nivel que quieran provocar, estamos organizados como Trópico de Cochabamba”, afirmó Isidro Auca durante la movilización.
El dirigente sostuvo además que rechazarán cualquier medida que implique participación militar en el control de las protestas. “Que decidan con quién están las Fuerzas Armadas”, manifestó al referirse a la posibilidad de un estado de excepción.
Mientras tanto, el Gobierno y sectores aliados impulsan en la Asamblea Legislativa la abrogación de la Ley 1341, norma que limita las condiciones para aplicar estados de excepción. El presidente Rodrigo Paz reiteró en los últimos días que priorizará el diálogo para resolver el conflicto, aunque también señaló que las acciones del Ejecutivo se enmarcarán en lo establecido por la Constitución.
La presión sobre instalaciones militares en el Chapare no es un hecho aislado. Según antecedentes citados durante la movilización, hace dos años grupos de comunarios ya habían tomado el mismo cuartel tras denunciar un supuesto atentado contra Evo Morales.


