El espacio público en Santa Cruz se ha convertido en zonas de estacionamiento controladas por particulares que delimitan lugares, imponen tarifas y, en algunos casos, recurren a amenazas para exigir pagos. Los cobros generalmente van de Bs 2 a Bs 15, aunque durante eventos como la Fexpocruz pueden llegar hasta Bs 50 por estacionar en la vía pública.
Conductores denuncian que algunos cuidadores utilizan conos para reservar espacios y entregan recibos con montos establecidos. Además, existen denuncias de agresiones y daños a vehículos, como llantas pinchadas y espejos retrovisores rotos, cuando los propietarios se niegan a pagar.
La situación se repite en sectores de alta concurrencia, como mercados, oficinas públicas y zonas comerciales, donde los conductores cuestionan la falta de control sobre el uso y cobro de espacios que pertenecen al municipio.

