El fenómeno de El Niño Costero podría prolongarse hasta el otoño de 2027, de acuerdo con las últimas proyecciones de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN). Aunque se prevé que su intensidad disminuya progresivamente después de los primeros meses del próximo año, el calentamiento extraordinario del mar frente a las costas de Perú y Ecuador podría mantener condiciones favorables para lluvias y temperaturas elevadas durante varios meses.
Para el trimestre comprendido entre octubre y diciembre de 2026, se esperan precipitaciones superiores a lo habitual en la costa norte y central del Perú, además de los valles de la vertiente occidental andina norte. También podrían presentarse episodios puntuales de lluvias de moderada a fuerte intensidad, especialmente en el norte, mientras varios ríos podrían registrar caudales por encima de sus valores normales.
Las previsiones indican que esta situación podría mantenerse durante los primeros meses de 2027. Los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque figuran entre los que podrían experimentar incrementos importantes en sus caudales. Las autoridades meteorológicas han señalado que el periodo de mayor atención se concentraría entre diciembre y marzo, cuando normalmente se registra la temporada de lluvias más intensa en distintas zonas del país.
El escenario no será uniforme en todo el territorio peruano. Mientras la costa norte y central y parte de la sierra norte podrían recibir lluvias superiores a lo normal, la sierra sur y la Amazonía tendrían precipitaciones y caudales entre normales e inferiores a sus promedios. En la región hidrográfica del lago Titicaca también se proyectan caudales por debajo de lo habitual, por lo que algunas zonas podrían enfrentar condiciones de déficit hídrico.
Otro de los efectos previstos está relacionado con las temperaturas. El ENFEN anticipa que el aire se mantendrá mucho más cálido de lo habitual a lo largo de la costa peruana, con una alta probabilidad de que se registren nuevos récords de temperatura. El calentamiento del mar también podría provocar cambios temporales en la distribución y disponibilidad de algunas especies marinas, debido a la modificación de las condiciones habituales del ecosistema.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan mantener el seguimiento de los avisos meteorológicos y considerar los escenarios de riesgo actualizados para fortalecer las medidas de prevención. El ENFEN continuará evaluando la evolución de las condiciones oceánicas, atmosféricas e hidrológicas, y tiene previsto emitir una nueva actualización el próximo 15 de octubre de 2026.

