Elon Musk afirmó que el avance de la inteligencia artificial y la superinteligencia transformará profundamente el mercado laboral, aunque consideró que los empleos no necesariamente desaparecerán. Según su proyección, las ocupaciones evolucionarán de manera similar a lo ocurrido con otras transformaciones tecnológicas, que reemplazaron determinadas tareas mientras generaron nuevas necesidades y funciones.
Durante una intervención ante periodistas en las afueras de la Casa Blanca, Musk sostuvo que los trabajos “van a cambiar” y recordó que en el pasado existían personas dedicadas exclusivamente a realizar cálculos que posteriormente fueron reemplazados por computadoras digitales. A partir de ese ejemplo, planteó que la inteligencia artificial podría producir una transformación de mayor alcance en diferentes profesiones y actividades económicas.
El empresario también señaló que, pese a los cambios provocados por la automatización, existe una importante demanda de trabajadores y consideró que el escenario más probable sería una evolución de los roles laborales, en lugar de un aumento generalizado del desempleo. Sus declaraciones se produjeron en medio del debate internacional sobre el impacto de la IA en los empleos de oficina y en otras actividades que pueden ser automatizadas.
Uno de los puntos centrales de su pronóstico fue la posibilidad de una futura “era de abundancia”. Musk planteó que la combinación de robots y sistemas de superinteligencia podría incrementar de manera significativa la producción de bienes y servicios, permitiendo, según su visión, que las personas tengan acceso a niveles de bienestar superiores a los actuales.
En ese escenario, Musk habló incluso de una “renta alta universal”, una propuesta que va más allá del concepto tradicional de renta básica universal. Como ejemplo, sostuvo que el desarrollo de robots y superinteligencia podría permitir que todas las personas tengan acceso a servicios de salud de una calidad superior a la disponible actualmente, al aumentar la capacidad de producción y prestación de servicios.
Las declaraciones fueron realizadas después de una reunión en la Casa Blanca entre Donald Trump y ejecutivos de empresas tecnológicas, en la que se abordaron temas relacionados con la seguridad de la inteligencia artificial, la expansión de los centros de datos y la competencia tecnológica con China. Durante la jornada también se anunció un acuerdo voluntario de seguridad para los sistemas de IA, mientras continúa el debate sobre los efectos económicos y sociales que tendrá el avance de esta tecnología.

