El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, sostuvo este martes que las advertencias realizadas por organizaciones sociales del trópico de Cochabamba sobre una eventual toma pacífica de instalaciones militares y policiales respaldan la postura del Ejecutivo respecto al origen y financiamiento de las movilizaciones que se desarrollan en el país.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en la sede de gobierno, la autoridad afirmó que las medidas impulsadas por sectores afines al expresidente Evo Morales no responden a un conflicto social convencional ni a demandas sectoriales provenientes de distintas regiones del territorio nacional.
Según Oviedo, las amenazas de ocupar unidades de las Fuerzas Armadas y de la Policía constituyen un elemento que refuerza la hipótesis planteada por el Gobierno sobre la existencia de una estrategia organizada para desestabilizar al Estado.
“La amenaza de tomar pacíficamente unidades militares y policiales confirma la tesis que sostiene el Gobierno respecto a una conspiración financiada por el narcoterrorismo”, manifestó Marco Oviedo, ministro de Gobierno.
La autoridad también atribuyó al expresidente Evo Morales la responsabilidad política de las acciones anunciadas por las organizaciones movilizadas, señalando que existirían instrucciones dirigidas a promover la ocupación de cuarteles y dependencias policiales.
El pronunciamiento se produce en medio de un contexto marcado por protestas, bloqueos y movilizaciones que se mantienen en distintas regiones del país y que han generado una creciente tensión entre el Gobierno y los sectores movilizados.
Hasta el momento, no se difundieron mayores detalles sobre las evidencias que sustentarían las afirmaciones realizadas por el ministro, mientras las autoridades continúan evaluando las medidas a adoptar frente al conflicto.
La conferencia de prensa concluyó con la reiteración de la posición gubernamental de que los hechos registrados durante las últimas semanas trascienden el ámbito de la protesta social y forman parte de una situación que, según el Ejecutivo, representa una amenaza para la estabilidad institucional del país.


