La Cámara Nacional de Industrias (CNI) informó a la misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que los 53 días de bloqueos registrados en Bolivia generaron pérdidas económicas superiores a los 3.000 millones de dólares y afectaron la producción, el abastecimiento y la actividad empresarial del país.
Durante una reunión con la delegación internacional encabezada por el secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, el presidente de la CNI, Gonzalo Morales Versalovic, explicó el impacto que tuvieron las medidas de presión en distintos sectores económicos y sociales.
El representante industrial afirmó que la paralización de carreteras provocó una interrupción de las actividades productivas y afectó el normal funcionamiento del país.
“Durante 53 días, Bolivia dejó de funcionar con normalidad”, señaló Morales durante su exposición ante la misión de la OEA.
Según los datos presentados por la organización empresarial, del monto total de pérdidas estimadas, más de 600 millones de dólares corresponderían al sector industrial. La crisis afectó a más de 13.000 industrias y alrededor de 150.000 trabajadores, debido a dificultades para acceder a materias primas, trasladar productos y cumplir compromisos comerciales.
Morales explicó que las consecuencias del conflicto no se limitaron al ámbito económico, sino que también generaron problemas en servicios esenciales.
“Faltó oxígeno para hospitales, escasearon alimentos y medicamentos, miles de empresas paralizaron sus operaciones y millones de bolivianos vivieron con incertidumbre”, manifestó.
El presidente de la CNI pidió a la misión internacional considerar que los bloqueos no solo representan pérdidas económicas, sino también afectaciones a derechos fundamentales como la salud, alimentación y trabajo.
En ese marco, planteó la necesidad de contar con normas que garanticen la libre circulación de personas, alimentos, medicamentos, combustibles y mercancías durante situaciones de conflicto social.
“Ninguna causa puede estar por encima de la salud, la vida, el trabajo y el bienestar de los bolivianos”, afirmó Morales.
La delegación de la OEA llegó a Bolivia para recoger diferentes posiciones sobre la crisis generada por los bloqueos. Durante su permanencia en el país sostuvo reuniones con autoridades, organizaciones sociales, sectores productivos, sindicatos, transportistas, empresarios, académicos y otros actores.
Los testimonios recogidos serán incluidos en un informe que será presentado ante el Consejo Permanente de la OEA.
Los industriales solicitaron a la misión de la OEA impulsar mecanismos que permitan evitar nuevas paralizaciones que afecten la economía y los servicios esenciales. Mientras tanto, la delegación internacional continuará recopilando información sobre las consecuencias y los actores involucrados en la crisis de los 53 días de bloqueos.

